¿Cómo debo ofrendar?
Introducción: Nuestra mayordomía de nuestros recursos. Dos mensajes. De vez en cuando nos hace bien preguntarnos si estamos ofrendando de una manera que agrada a Dios.
¿Cómo debo ofrendar? ¿Cuáles son las pautas bíblicas?
2 Cor. 9:6-11
I. Con generosidad (9:6)
Tiene todas las apariencias de un proverbio y sin lugar a duda es lo que es. No aparece en otro lugar en las Escrituras, aunque la idea que encierra el proverbio aparece en pasajes como Salmo 112:1-3; 11:25; 22:9; Isa. 32:8.
Según Adán Clarke los judíos habían relacionado textos del A.T. acerca del acto de sembrar con ofrendar para las necesidades de los demás.
Isaías 32:20: “¡Dichosos vosotros, los que sembráis junto a todas las aguas . . . !” (RV 95). Se interpretó como una referencia a la disposición a ayudar a todos los que tienen necesidad.
Oseas 10:12: “Sembrad para vosotros en justicia, segad para vosotros en misericordia; haced para vosotros barbecho, porque es el tiempo de buscar a Jehová, hasta que venga y os enseñe justicia.” (RV 95). Se interpretó como una afirmación que él que muestra misericordia a los pobres recibirá la misericordia de Dios. (from Adam Clarke's Commentary, Electronic Database. Copyright (c) 1996 by Biblesoft)
El proverbio puede dividirse en dos partes: la parte negativa y la parte positiva. Veamos las dos partes.
“El que siembra escasamente, también segará escasamente” (RV 95).
Es un proverbio simple de la vida agrícola. Todo el mundo se da cuenta que la cosecha está en proporción a la siembra.
“. . . y el que siembra generosamente, generosamente también segará” (RV 95).
Proverbios 11:24-25: Hay quienes reparten y les es añadido más,
y hay quienes retienen más de lo justo y acaban en la miseria. El alma generosa será prosperada: el que sacie a otros, también él será saciado.
Eclesiastes 11:1: Echa tu pan sobre las aguas; después de muchos días lo hallarás. (Reina-Valera 1995)
Hechos 20:35: En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: “Más bienaventurado es dar que recibir”. (RV 95)
Barcaly: Carlyle nos relata que cuando era niño un mendigo llegó a su puerta. Sus padres habían salido y estaba solo en la casa. Llevado por sus impulsos de niño rompió su alcancía y le dio al mendigo todo lo que hubo en ella, y, nos cuenta, que nunca antes ni después sintió una felicidad tan gozosa como en ese momento.
Il. Sentido de satisfacción por haber ayudado a Leti a viajar a los EE. UU. para participar de la consulta sobre música y la adoración en Ft. Worth con John Piper con el diezmo de la venta de los pinos de Catalina.
II. Con intención (2 Cor. 9:7a)
El creyente debe pensar concientemente como va a ofrendar. El momento de resolver cuanto va a ofrendar no es el momento en que se recoge la ofrenda en el culto. Debemos resolver como vamos a ofrendar de antemano y prepararlo para ser llevada al culto y entregada en el momento de la ofrenda. Debemos conversarlo con la familia.
Hay varios principios: el diezmo, la necesidad, mis recursos, la dirección de Dios.
III. Con alegría, no por obligación o con tristeza (9:7b)
Describe la manera en que no debemos ofrendar: por obligación y con tristeza y la manera en que debemos ofrendar, con gozo. La ofrenda no es una especie de impuesto exigido o de cuota obligada. Si uno no puede dar con alegría, debe pedir a Dios que le dé alegría al dar.
IV. Con confianza (9:8-11)
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