El Sentido de la Muerte Según la Biblia

 

Stanley D. Clark, p.
Decano y Profesor de Nuevo Testamento„
Seminario Internacional Teológico Bautista„
Buenos Aires, Argentina„
Octubre de 1990


Un dicho en el mundo de habla inglesa se refiere a lo que "nada es tan seguro como la muerte y los impuestos." Es una manera de señalar lo que es constante e inevitable en la vida del ser humano. Unos pocos pueden evitar los impuestos, pero nadie puede evitar la muerte. Todos los hombres que han vivido en esta tierra han salido por la misma puerta, la de la muerte. Las únicas excepciones aparentes que menciona el relato bíblico son Enoc y Elías. Aun nuestro Señor Jesucristo terminó su encarnación saliendo por la puerta de la muerte.


Sin embargo, el hombre del siglo XX parece querer ignorar la realidad de esta experiencia común a todo ser humano. Se evita hablar del tema y las prácticas relacionadas con el acto de despedir a los que han muerto parecen intentos de ocultar el hecho. 

Joseph Bayly en su libro, Cuando Me Golpeó la Muerte, dice: "La especie de tabú de los victorianos acerca de la discusión pública sobre el sexo, ha sido transferida a la muerte en nuestra cultura." (Joseph Bayly, Cuando Me Golpeó la Muerte, Miami: Editorial Caribe, 1974), 15.

La medicina moderna ha prolongada la vida del ser humano y como resultado en muchos lugares los que vivimos en el siglo XX podemos llegar a los veinte años sin haber tenido la experiencia del fallecimiento de algún familiar. Es común que cuando alguien muere no ocurre en la casa entre familiares como en otra época, sino en el hospital donde solamente el cuerpo médico está á presente. 

El resultado de este silencio con respecto a la muerte es un tremendo temor a la muerte. 

Según Bayly, otro resultado de no pensar en la muerte ni hablar de la muerte es no poder comprender la vida. "Desde el comienzo los filósofos han señalado a la muerte como la clave de la vida.” (Bayly, La Muerte, p. 16.)

El salmista parece haber comprendido esto: 

Hazme saber, Jehová, mi fin,
Y cuanta sea la medida de mis días;
Sepa cuan frágil soy.
He aquí, diste a mis días término corto,
Y mi edad es como nada delante de ti;
Ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive.
Ciertamente como una sombra es el hombre;
Ciertamente en vano se afana;
Amontona riquezas, y no sabe quién las recogerá (Salmo 39:4-6).

La convicción del salmista es que la vida se comprende cuando se interpreta desde la perspectiva de su terminación y de su naturaleza pasajera. Por lo tanto, pide a Dios:

Enséñanos de tal modo a contar nuestros días,
Que traigamos al corazón sabiduría (Salmo 90:12)

Semejante es la reflexión de Santiago 4:14: 

"¿Qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece." 

Es a partir de nuestra mortalidad que podemos entender nuestra existencia. Sin embargo, el hombre moderno no quiere empezar en este punto y, por lo tanto, el sentido de su existencia se le escapa. Bayly señala la excepción de este silencio con respecto a la muerte. "Cuando la muerte es presentada seriamente (como en el teatro del absurdo, se la ridiculiza como una broma cósmica, o se la define como un accidente sin sentido en un universo sin sentido." (Bayly, La Muerte, p. 17). 

El hombre moderno se enfrenta con el fin de su vida
con gran temor y angustia; y precisamente porque no tiene
respuesta al problema de la muerte, tampoco encuentra sentido en su vida.

I. La Muerte como Normal

La Biblia no es silente con respecto tema de la muerte. En
primer lugar, la Biblia presenta la muerte como lo normal, lo
natural. El salmista declara "que aun los sabios mueren; . . .
perecen de la misma manera que el insensato y el necio." La
conclusión es clara: El hombre es "semejante a las bestias que
perecen." Salmo 49:10, 12.

Tan naturalmente como muere el animal así muere el ser
humano. No puede evitar la muerte. "No hay hombre que tenga
potestad sobre el espíritu para retener el espíritu, ni potestad
sobre el día de la muerte; y no valen armas en tal guerra." Eclesiastés 8:8.
El autor de Hebreos puede afirmar, sin temor que alguien disputa su declaración, que "está á establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio." Hebreos 9:27

Habría menos angustia frente a la muerte si allí terminara todo. Es el miedo a la posibilidad del juicio posterior que hace que la muerte tenga tanto poder para atemorizar.

II. La Muerte como Anormal

En segundo lugar, y en sentido opuesto, la Biblia presenta
la muerte como algo anormal o antinatural. En 1 Corintios 15:26 se identifica como "el postrer enemigo" que Cristo ha de sujetar antes de entregar el reino a Dios. La muerte aparece entre las fuerzas de rebelión a la autoridad de Dios. 

En Romanos 5:14 y 17 se dice que la muerte "reinará." Aquí se personifica como un tirano que tiene a los hombres en su poder, bajo su servidumbre. 

Las palabras de Hebreos 2:14-15 son muy explícitas en este sentido. “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y
sangre, el también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.

Mientras en Romanos 5:14 y 17 los hombres se presentan como
viviendo bajo la servidumbre de la muerte, en este pasaje están bajo la servidumbre del diablo y la muerte es el medio que el usa para mantenerlos en sujeción. El diablo es aquel que tiene "el imperio de la muerte." Es como si la muerte fuera una especie de instrumento de conquista y tortura en manos de Satanás.

Pablo vuelve a personificar la muerte en 1 Corintios 15:55
al preguntar: “¿Dónde está á, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?" La muerte es un enemigo temible que
dispone de un aguijón con el cual afligir al hombre. 

En el versículo siguiente Pablo identifica el aguijón de la muerte como el pecado. De modo que es el pecado que da a la muerte este poder para sujetar y torturar al ser humano. Esta misma relación de la muerte con las consecuencias del pecado está expresada en Romanos 5:12-21. De modo que en estos pasajes la muerte aparece como algo anormal o antinatural, el gran enemigo del ser humano. Como se ha visto, es la relación de la muerte con las consecuencias del pecado que la convierte en el gran enemigo.

III. La muerte como conquistada

En tercer lugar, la Biblia afirma la victoria de Jesucristo
sobre la muerte; pero su victoria sobre la muerte no es puramente personal. El triunfo de Jesús sobre la muerte es vigente para todos los que creen en él. Precisamente el pasaje de Romanos 5:12-21 contrasta las consecuencias del pecado de Adán en la vida de la raza humana y las consecuencias de la obra redentora de Jesucristo en todos los suyos. "Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno
solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y
del don de la justicia." Romanos 5:21

El capítulo termina declarando que el propósito de la obra redentora de Cristo era que la gracia reinase para vida eterna de la misma manera que el pecado había reinado para muerte. Romanos 5:21.

El sentido en que la resurrección de Cristo es la promesa de
la resurrección de todos los que creen en él está á ilustrado en las referencias a Cristo en su resurrección como primicia. Pablo
dice: "Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias
de los que durmieron es hecho." 1 Corintios 15:20

"Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo en su venida." 1 Corintios 15:23

La alusión aquí es a la práctica de presentar lo primero de la nueva cosecha a Dios. Levítico 15:10-21. Esta primera parte de la cosecha garantizaba toda la cosecha en perspectiva. De la misma manera, la resurrección de Cristo es la garantía de la resurrección de los suyos. Su resurrección es la primera de las que han de seguir. El Nuevo Testamento se refiere a por lo menos tres aspectos de la victoria de Cristo sobre la muerte.

A. Victoria sobre el poder de la muerte

En 2 Timoteo 1:10 Pablo dice que "nuestro Salvador Jesucristo . . . quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio."  En la Versión Popular de la Biblia se dice que Jesucristo "destruyó el poder de la muerte." Otras versiones dicen que "anuló” (Reina-Valera Actualizada) o "aniquiló” (Nacar-Colunga) la muerte. La muerte no es más el temible enemigo que era. Ha sido totalmente vencida. Tal es así que se puede hablar del hecho de que la muerte nos pertenece como creyentes. (1 Corintios 3:21-22)

Puede parecer que la muerte sigue ejerciendo su poder, pero las
apariencias engañan y para los creyentes su poder le ha sido
quitado. El creyente ya anticipa el momento cuando no habrá á más muerte. Apocalipsis 21:3-4

B. Victoria sobre el temor de la muerte 

El texto de Hebreos ya citado se refiere a la finalidad de la encarnación de Cristo como la de "librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre." Hebreos 2:15. El terror que el hombre tenía frente a la muerte lo mantenía en servidumbre a la muerte y al diablo quien es el señor de la muerte, (Así es la traducción de la Biblia de Jerusalén de Hebreos 2:14.) el que tiene el dominio de la muerte. La victoria de Jesús le ha quitado al diablo esta esfera de acción para el creyente. En Cristo Jesús hemos sido librados del temor de la muerte. Debemos reclamar como
nuestro este triunfo sobre el miedo de morir.

C. Victoria sobre la tristeza de la muerte 

La victoria de Cristo sobre la muerte nos libra de la tristeza desesperada por el fallecimiento de seres queridos que han muerto en el Señor.
En la nueva congregación de Tesalónica había confusión acerca de lo que pasaría con los hermanos en la fe que habían fallecido. De modo que es necesario que Pablo explique lo que ocurrirá á y porque no deben ceder a la tristeza.

“Tampoco queremos, hermanos, que ignoráis acerca de los que
duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no
tienen esperanza. Porque se creemos que Jesús murió y
resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que
durmieron en él. (1 Tesalonicenses 4:13-14)

La muerte de un hermano en la fe provoca cierta tristeza por la
separación; pero podemos alentarnos en la seguridad de que están con Cristo lo cual es muchísimo mejor y que al volver Cristo vendrán con él.

D. Victoria sobre la existencia de la muerte

Tan absoluta es la victoria de Cristo sobre la muerte que la
Biblia puede hablar de la muerte de la muerte. (Oseas 13:14; compárese Apocalipsis 20:12-14) 

El pastor y poeta inglés Juan Donne escribió una poesía que aprovecha esta frase para describir el triunfo de Cristo sobre la misma existencia de la muerte.

Muerte, no es justa tu soberbia;
aunque algunos te hayan llamado poderosa y terrible,
no eres invencible.
Porque aquellos que han caído por tu poder vencidos
no han muerto, pobre muerte,
ni a mi puedes matarme . . .
Después de un corto sueño despertaremos eternamente
y la muerte no será más.
Muerte, tendrás tu muerte. 


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