ROMANOS 4 : Abraham ejemplo de la justificación por la fe (4:1-25) Parte III

      


3. Por fe y no por la ley (4:13-17a)

Ahora Pablo dirige la atención a la relación entre la ley y la justificación, tema de mucha importancia para el judío. Para demostrar que Abraham no fue justificado por guardar la ley, podría haber usado un argumento semejante al que usó con respecto a la circuncisión, ya que la ley fue promulgada 430 años después de que Dios declaró al patriarca justo por fe (Véase Gál. 3:17.). En vez de hacer esto, elige argumentar que la ley no es compatible con fe y promesa, los conceptos específicamente empleados en el pasaje de Génesis.

13a Porque la promesa a Abraham y a su descendencia, de que sería heredero del mundo. Empieza Pablo refiriéndose al concepto de "promesa" que es el vínculo que sirve de nexo con los conceptos expresados en la segunda parte del capítulo (4:13-25). La palabra en forma de sustantivo o verbo aparece en los versículos 13, 14, 16, 20 y 21. Se ha señalado que la idea es muy importante para Pablo; de las cincuenta y dos veces que la palabra aparece en el Nuevo Testamento, veinte y seis se encuentran en las epístolas paulinas. Un concepto corolario, común a todo el pasaje, es el de "descendencia" o "posteridad" (así varias versiones, por ejemplo BJ, BC, NBE, etc.). En muchos pasajes el apóstol usa el término para referirse a los descendientes de Abraham y en un pasaje a el descendiente, Cristo (Gál. 3:16).

En el sentido estricto el heredero recibe en posesión la herencia después de la muerte del dueño, pero en el Nuevo Testamento a veces el término se usa para subrayar la seguridad de lograr posesión sin referirse a la necesidad de una muerte. Lo que se había prometido en los distintos pasajes de Génesis era una descendencia sin número, la posesión de Canaán y que todas las naciones de la tierra serían bendecidas en Abraham o en su posteridad (Gen. 12:2-3, 7; 13:14-17; 15:5-7; 17:8; 18:18; 22:18). 

Pablo aquí habla de heredar el mundo, una interpretación que tiene sus antecedentes en el judaísmo de la época. En el contexto de Romanos la frase puede entenderse como indicación de una gran prosperidad, pero lo que se espera es la promesa de una bendición espiritual. Posiblemente en este caso lo material es símbolo de lo espiritual. Algunos ven en la frase una referencia a la familia de fe de la cual Abraham habría de ser padre, una familia que abarcaría los pueblos de todo el mundo. Cranfield piensa que el mejor comentario sobre la frase es 1 Corintios 3:21-23.

13b no fue dada por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la fe.  La palabra "ley" en este contexto debe referirse a la ley mosaica. De hecho, no era por esa ley, ni por ningún otra, que el patriarca recibió la promesa.

l4 Porque si los herederos son los que se basan en la ley, la fe ha sido hecha inútil y la promesa invalidada. El apóstol apoya su declaración anterior con un argumento. En la frase "los que se basan en la ley" aparece la misma preposición que se usa en la frase "el que tiene fe" de 3:26 (Véase el comentario sobre el versículo.). Las dos frases contrastan dos actitudes fundamentalmente opuestas en relación con la salvación, basarse en la ley o basarse en la fe. Al hablar de "los que se basan en la ley" Pablo se refiere a aquellos para quienes la ley es central, los legalistas, "los que viven por la ley" (NVI). Si estos son los herederos, entonces la fe ha quedado vacía ("quedaría sin contenido", NBE; "carece de objeto", BJ; "no tendría ya ningún valor”, NVI). El tiempo del verbo sugiere que este vaciamiento de la fe quedaría como resultado final.

Además, la promesa ha sido invalidada, "anulada" (NBE); "no serviría de nada" (NVI). "Promesa" habla de un beneficio gratuito. Por su puesto, el cumplimiento de una promesa puede exigir llenar cierta condición, pero no es el caso aquí. De modo que la idea de guardar la ley para ganar un beneficio es incompatible con los conceptos de fe y promesa explícitamente enunciados en el pasaje de Génesis.

15 Porque la ley produce ira; pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión. Pablo ahora señala el resultado verdadero de la ley. Lejos de ser algo que el hombre puede esperar cumplir para merecer el favor de Dios, la ley se convierte en el medio de su condenación (comp. 3:20; 5:20; 7:7-13; Gál. 3:19). El apóstol señala la manera en que la ley produce ira: La palabra traducida "trasgresión" (aparece en 2:23 donde RVA la traduce "infracción") describe el pecado en términos de salir de la línea marcada, de quebrar un mandato claramente definido; es la infracción de una norma que tiene vigencia legal. Sin ley puede haber pecado, pero no se caracteriza como trasgresión (comp. 5:13) o infracción de la ley. La ley indica claramente dónde estamos parados; destaca el pecado como infracción de la norma marcada y de esta manera deja al hombre expuesto al castigo, a la ira. Es también cierto que la ley se convierte en un instrumento del pecado y de la ira al despertar en el hombre el deseo de hacer lo prohibido (comp. 7:7-8).

16a Por esto, proviene de la fe, a fin de que sea según la gracia, para que la promesa sea firme para toda su descendencia. Pablo no especifica que es lo que proviene de la fe. Varios traductores ponen la palabra "promesa" (BI, NBE, DHH); otros intérpretes entienden que se refiere a la herencia, el plan divino, la justicia, o el camino de salvación. Es claro que el apóstol se refiere a la bendición que Dios da en respuesta a la fe sin identificarla explícitamente. Fe y gracia son conceptos complementarios como Pablo ya ha señalado (4:4). La frase "según la gracia" (Véase 12:6, 1 Cor. 3:10 y 2 Tes. 1:12.) significa "por medio de la gracia", "gratuitamente". Una promesa basada en la obediencia a la ley sería una promesa inútil por la imposibilidad de cumplir la condición de obediencia; además sería inaccesible a los que no habían recibido la ley. 

16b No para el que es solamente de la ley, sino también para el que es de la fe de Abraham , quien es padre de todos nosotros. Al ser por gracia es una promesa cuyo cumplimiento es seguro y que es accesible a todos. Por eso, es una promesa para Abraham y toda su descendencia. La promesa es para judíos creyentes ("el que es . . . de la ley" pero tiene fe) y gentiles creyentes ("el que es de la fe de Abraham" sin tener la ley). El parentesco que tiene el hijo de Dios con Abraham no es la circuncisión (4:11-12), ni la ley, sino su fe. El resultado final es que Abraham es padre de todos los creyentes, judíos y gentiles (4:11-12).

17ª --como está escrito: Te he puesto por padre de muchas naciones. Pablo sella el argumento que ha estado desarrollando citando Génesis 17:5, una declaración de Dios a Abraham. El tiempo del verbo subraya la seguridad de la realización del propósito de Dios. Se afirma como seguro que Abraham, en base a su fe, será padre de hijos de muchas naciones, hijos que ejercerán la misma fe. El argumento de esta sección (13-17a) ha demostrado que: (1) no es la ley, sino la gracia y la fe que son compatibles con la promesa; (2) únicamente en base a la gracia y la fe pueden los gentiles ser incluidos en el pueblo de Dios; (3) la ley (una alternativa a la gracia y la fe) produce castigo en lugar del cumplimiento de la promesa de bendición.




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