ROMANOS 5: La Nueva Vida del Hombre Justificado (5:1-8:39).Parte II

 


2a por medio de quien también hemos obtenido acceso por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes. La gracia de Dios, esto es, su favor, se presenta como una esfera a la cual hemos sido introducidos o en la cual hemos sido instalados (BI). El término "acceso" puede sugerir la imagen de introducción a la presencia de un personaje real. El énfasis está en la mediación de Cristo para lograr entrada a la gracia de Dios, vale decir, acceso a Dios mismo. Nuestra posición en la esfera de la gracia no es pasajera; allí "estamos firmes” (“afianzados", LPD). 

2b y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Pablo continúa la lista de los beneficios de la justificación. El verbo traducido "nos gloriamos" normalmente significa "jactarse" (una acepción inapropiada aquí). Se refiere a un sentimiento de bien que se exterioriza y "gloriarse" es una traducción posible (2:27 y 4:2). A la luz del hecho de que "gloria" más adelante en el versículo representa una palabra de una raíz totalmente diferente, quizás la mejor traducción en este caso es "nos alegramos" (DHH; comp. "nos gozamos", BC). Recordemos que "la esperanza"  para el creyente no es el mero deseo de lo que podría ocurrir en el mejor de los casos, sino la perspectiva de algo que es seguro. Al pecar el hombre fue destituido de la gloria de Dios (3:23); por la obra de Cristo se le devuelve "la esperanza de alcanzar el esplendor de Dios" (BJ).

3a Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones. Gloriarse en una segura esperanza futura no es difícil; pero es algo mucho más difícil gloriarse en las pruebas. Sin embargo, el apóstol declara que "hasta las dificultades nos llenan de alegría" (BI). En este sentido, está reflejando la enseñanza normativa del Nuevo Testamento sobre el tema (Mat. 5:10-12; Hech. 5:41; 2 Cor. 12:9-12; Stg. 1:2; 1 Ped. 4:13-14). El término "tribulaciones" o "sufrimientos" (comp. DHH) es una expresión fuerte que indica verdaderas dificultades y no meras inconveniencias (comp. 2:9). La frase "en las tribulaciones" puede significar simplemente "en medio de las tribulaciones", pero aparentemente aquí significa "con motivo de las tribulaciones" ("de las tribulaciones", así NBE y LPD). 

3b sabiendo que la tribulación produce perseverancia. La capacidad del creyente de alegrarse en la prueba se debe a una convicción a la que solamente la fe puede llegar, la seguridad de que la prueba efectúa “perseverancia” ("firmeza", NBE, DHH; "constancia", BC). El creyente no se goza en las tribulaciones porque significan un mérito especial delante de Dios, sino porque pueden producir perseverancia en su vida.

4 y la perseverancia produce carácter probado, y el carácter probado produce esperanza.  Cuando la fe permanece fiel en la prueba, se produce "carácter probado" ("virtud probada", BJ y LPD; "calidad", NBE). Como señala 1 Pedro 1:7, es como el metal precioso que queda una vez que se hayan quitado las impurezas mediante el proceso de refinación (comp. la traducción "aquilatamiento", BC; véase también Stg. 1:3). El creyente que ha sido probado ha experimentado en su propia vida la fidelidad de Dios y seguramente esperará con más seguridad.

5a Y la esperanza no acarrea vergüenza. Con esta frase Pablo pone fin a la cadena de virtudes iniciada en el versículo 3. La esperanza es la última, pero ya se había mencionado en 1:2, de modo que está al principio y al final de la lista. Lo importante de la esperanza cristiana es que “no defrauda” (NBE y DHH; "no decepciona", BI; "no desilusiona", BLA). El lenguaje de la frase recuerda algunos pasajes del Antiguo Testamento (Sal. 25:3, 20; Isa. 28:16), especialmente el Salmo 22:6b que en la versión de Bover-Cantera se traduce así: "en ti esperaron, sin quedar burlados".

5b porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado. Esta oración da la razón de la declaración anterior con respecto a nuestra esperanza. Gramaticalmente "el amor de Dios" podría referirse al amor que Dios nos tiene o el amor que tenemos hacia él. Pero en este contexto debe referirse a su amor por nosotros, ya que esto es lo que puede dar seguridad a nuestra esperanza más bien que nuestro amor por él. El énfasis está en la abundancia de su amor en nosotros; su amor ha inundado nuestras vidas. El Espíritu Santo es el agente transmisor de este amor. Notemos como Pablo, casi al pasar, da por sentado el don del Espíritu en la vida del creyente: "nos ha sido dado". No concibe de un hijo de Dios a quien no se ha dado el Espíritu (8:9).

6 porque aún siendo nosotros débiles, a su tiempo Cristo murió por los impíos. Pablo procede a describir cómo es este amor que Dios nos tiene. La palabra "débiles" ("sin fuerza", BJ y NBE; "impotentes", BC) se refiere a debilidad moral más bien que debilidad física. Cristo no esperó hasta que pudiésemos ayudarnos a nosotros mismos, sino que murió por nosotros cuando todavía éramos incapaces de hacer algo para cambiar nuestra situación. El murió “a su tiempo” ("en el tiempo señalado", LPD; "en el momento oportuno", BI), el momento fijado por Dios en su soberanía (comp. Mar. 1:15; Gal. 4:4). Los "débiles" son también "impíos". No hay artículo definido en el griego (comp. "unos impíos" de BC). No se refiere a "los impíos" como una clase de hombres distinta a los demás. Todos somos "unos impíos"  necesitados de la muerte de Cristo para la salvación.


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