ROMANOS 5: La Nueva Vida del Hombre Justificado (5:1-8:39).Parte IV
11 Y no sólo esto, sino que nos gloriamos en Dios por medio de nuestro Señor Jersucristo, mediante quien hemos recibido ahora la reconciliación. La primera sección del capítulo 5 que se refiere a las consecuencias de la justificación por la fe para el individuo termina con esta declaración gozosa. La palabra "esto" se refiere a la afirmación de que "seremos salvos" de los dos versículos anteriores. No solamente seremos salvos en el juicio, sino que ya "nos gloriamos" (comp. vss. 2 y 3) o "nos alegramos" (DHH; "nos gozamos", BC) por saber que la justificación y la reconciliación son una realidad presente. Nos gozamos "en Dios" (Compárese 2:17 donde el mismo verbo se refiere al orgullo por logros propios y no por la obra de Dios.); solamente él es el motivo de nuestra alegría porque él es autor de la reconciliación.
Es "por medio de nuestro Señor Jesucristo" que nos gloriamos; él es quien nos capacita para poder gozarnos. Además, es solamente "mediante" él que podemos recibir la reconciliación. Dios es su autor y Cristo es el instrumento efectivo para lograrlo. Esta nota de gozosa y constante celebración espontánea debe ser característica de la vida del hombre justificado.
2. Paz para la raza humana (5:12-21)
En esta sección Pablo expone el significado de la obra redentora de Cristo para toda la raza humana; tiene implicaciones aun para los que no creen. Para lograr su propósito contrasta la influencia de Adán y la de Cristo. Los comentaristas señalan que en 5:1-11, donde el apóstol habla de las implicaciones para el creyente, se usa la primera persona del plural, mientras que en 5:12-21, donde habla de las implicaciones para la raza humana, se usa la tercera persona del plural. En el comienzo del capítulo 6 Pablo volverá a usar la primera persona del plural. El lenguaje es muy comprimido y la gramática algo complejo. Pablo empieza la comparación entre Adán y Cristo en el 12, pero suspende la oración y no vuelve a retomar el pensamiento hasta el versículo 18.
12 Por esta razón, así como el pecado entró en el mundo por medio de un solo hombre y la muerte por medio del pecado, así también la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. La primera frase del versículo 12 indica la conclusión que se puede sacar en base a 5:1-11 y con referencia especial a 5:11. La reconciliación del creyente no es un hecho aislado. Algo ha sido logrado por Cristo que es tan universal en sus consecuencias para la raza humana como lo era el pecado del primer hombre. Sin embargo, Pablo interrumpe la oración antes de expresar la conclusión y la oración queda sin terminar. Cuando vuelve al pensamiento en el 18, inicia una nueva oración.
En base al relato de Génesis se hacen dos declaraciones. El pecado tuvo su ingreso al mundo, esto es, al mundo de los hombres, a la raza humana, mediante la trasgresión de Adán. Se personifica el pecado y el primer hombre se presenta como el instrumento que sirvió de medio. La muerte, también personificada, aprovechando el pecado como medio hizo su entrada a la historia humana.
Lo que era cierto en el caso del primer hombre se generalizó entre todos los hombres. Parece que hay evidencia suficiente para mantener que actualmente la muerte humana es un fenómeno biológico no causadO por el pecado. Sin embargo, es posible pensar que la muerte no era inevitable para el primer hombre y que se debe a su desobediencia. Se pregunta si la muerte a que se refiere es muerte física o espiritual. El argumento parece obligarnos a pensar en la muerte física. No obstante, Morris cree que se incluye también la idea de la muerte física como señal y signo de la muerte espiritual.
La última frase del 12, "por cuanto todos pecaron", se ha traducida de distintas maneras a través de la historia. Sin embargo, la traducción de RVA y de las versiones en general representa lo que es el consenso de los exégetas hoy. No obstante, queda la pregunta con respecto al sentido de "pecaron". Hay dos maneras de entender el término: (1) se refiere a la participación de los hombres en el pecado de Adán y esto se explica de distintas maneras; (2) se refiere al pecado de cada hombre. El sentido normal de la palabra "pecar" y su contexto inmediato parecen favorecer la segunda interpretación. El consenso de los intérpretes es favorable a esta manera de entender el término. Sin embargo, el desarrollo posterior del argumento (vss. 15-19) sugiere que Pablo entiende que de alguna manera estamos involucrados en el pecado de Adán. La decisión del primer hombre nos involucró en una situación de pecado y muerte de la cual solamente Cristo puede salvarnos.
13 Antes de la ley, el pecado estaba en el mundo; pero como no había ley, el pecado no era tenido en cuenta. Al dictar la última frase del 12, Pablo se da cuenta de la necesidad de aclarar un aspecto del tema antes de seguir. Por lo tanto, interrumpe su pensamiento para dar lugar a la aclaración. Lo que necesita explicarse es que el pecado estaba presente en el mundo antes de que la ley de Moisés lo definiera con precisión. El pecado estaba presente en el mundo, pero en la ausencia de una ley que lo define como infracción no "se toma en cuenta" (DHH; "no se imputa", NBE, BJ, BC).
El término traducido “tener en cuenta” es el que se usaba en los papiros para indicar el acto de cargar algo en la cuenta (comp. Film. 18). No es precisamente que el pecado no se tomaba en cuenta, porque de hecho se registraba en contra del hombre y él sufría las consecuencias como afirma el 14; pero no se tomaba en cuenta como trasgresión de un mandato como era el caso de Adán y como era el caso de los hombres que vivieron después de la entrega de la ley. Sin la norma, el pecado no se define con tanta claridad y su carácter de rebeldía no se aprecia con tanta nitidez.
No obstante, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, aun sobre los que no pecaron con una ofensa semejante a la de Adán, quien es figura del que había de venir. Lo que Pablo ha querido demostrar es la pecaminosidad de todos los hombres aun cuando no había ley para señalar claramente la presencia del pecado. Para él la universalidad de la muerte era una demostración de la universalidad del pecado. Sigue la personificación de la muerte, "reinó" ("de todos fue dueña y señora la muerte", BI). Somos todos esclavos de un ama implacable, la muerte. Es así aun en el caso de "quienes no cometieron un delito de las mismas características del de Adán" (BI). Ellos "no habían pecado transgrediendo un precepto" (NVI); su pecado "no consistió en desobedecer un mandato" (DHH).
La palabra traducida "figura" es de la misma raíz que nuestro término "tipo"; designaba la marca dejado por un golpe y el molde usado para dar forma a algo. El sentido aquí es "patron", "ejemplo". En la interpretación bíblica, un "tipo" es una persona o una cosa que, por aspectos en común, anticipaba proféticamente una persona o una cosa que había de aparecer en el cumplimiento de los tiempos. Adán es un "tipo" de Cristo por que tiene en común con él una influencia determinante en todos los que vinieron después. La frase "el que había de venir" es semejante a la expresión mesiánica usado del Cristo en los evangelios (Mat. 11:3; Luc. 7;20).
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