ROMANOS 5 La Nueva Vida del Hombre Justificado (5:1-8:39) Parte VI
20a La ley entró para agrandar la ofensa. Pablo se acerca al punto culminante del párrafo y Adán desaparece del cuadro. Desde el versículo 12 viene insistiendo en la experiencia del primer hombre como una analogía útil en la interpretación de la obra de Cristo. Pero ahora al llegar al momento de expresar el concepto crucial del pasaje Adán queda excluido y la atención se concentra en Cristo y la gracia.
La nueva referencia a la ley puede sorprender, pero la mención de ella en el versículo 13 anticipa su inclusión aquí. Además, sirve para lo que Pablo quiere enfatizar que es la manera como en Cristo se gana muchísimo más de lo que se había perdido como consecuencia de la desobediencia de Adán.
El significado del verbo traducido "entró" (comp. "se introdujo", RV, BLA; "vino", DHH; "intervino", BJ) ha sido cuestionado. Es cierto que en Gálatas 2:4, el único otro pasaje donde se usa en el Nuevo Testamento, probablemente significa entrar como un intruso (comp. "se metió", NBE). No obstante eso, la palabra aquí debe indicar simplemente la aparición de la ley después de la entrada del pecado.
Uno de los propósitos de la ley era "agrandar la ofensa" (Más precisa es la traducción de RV: "para que abundase" la ofensa.).
La ley entró para que la presencia del pecado se manifestara de manera clara y para que su gravedad se comprendiera plenamente. Entonces una de las razones porque la ley fue dada era para que en un pueblo específico el pecado pudiera conocerse como pecado. El beneficio sería para ellos y para toda la humanidad.
Es también cierto que abundó en otro sentido. La ley señaló el pecado como trasgresión de la norma de Dios. Al seguir los hombres cometiendo pecado, su carácter como desobediencia voluntaria y consciente de Dios se ponía de manifiesto y se aumentó el grado de culpabilidad.
20b pero en cuanto se agrandó el pecado, sobrebundó la gracia. En lugar de la expresión temporal "en cuanto" (RV tiene "cuando".), la mayoría de las versiones prefieren traducir "donde" (BLA, NVI, NBE, BC, LPD, BJ). Algunos ven aquí una referencia a Israel en donde la culpabilidad había aumentado por su conocimiento de la ley y nunca más que cuando los judíos pidieron que Jesús fuese crucificado. Pero, gracias a Dios, frente al aumento del pecado "sobreabundó" la gracia.
El verbo que se usa es un término compuesto de una raíz verbal que significa "abundar" (comp. 5:15 y 5:17) y un prefijo preposicional que significa "sobre". Es infrecuente y no hay ejemplo de su uso antes de Pablo. El lo usa solamente aquí y en 2 Corintios 7:4 donde se refiere a su gozo desbordante. El vaso del pecado estaba completo, pero la gracia de Dios llenó el vaso cancelando el efecto del pecado y no meramente rebosó sino "sobrerrebosó" (BC). De la manera más exagerada el apóstol subraya la victoria de la gracia sobre el pecado. ¡Que precioso pensamiento! Frente al aumento del pecado en nuestra vida, la gracia es capaz de anular su efecto y sobreabundar en bendiciones.
21 para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna, por medio de Jesucristo nuestro Señor. Pablo ahora puede terminar la comparación entre Adán y Cristo indicando con que finalidad ha sobreabundado la gracia. Dos veces en este párrafo el apóstol se ha referido al reinado de la muerte (5:14 y 17). Ahora habla del reinado del pecado. El pecado ejerce dominio sobre nuestras vidas. No podemos librarnos de su autoridad. El reinado del pecado es "para muerte" (literalmente "en muerte"); su reinado produce muerte (LPD) o da muerte (NBE). El término debe abarcar muerte física y muerte espiritual. Nos encontramos ante dos de los grandes tiranos del hombre sin Cristo, el pecado y la muerte. Pero el evangelio ofrece liberación de estos poderes imperialistas. Su soberanía ha cedido a la de la gracia.
Mientras el reinado del pecado se caracteriza por la sola frase "para muerte", el de la gracia se describe mediante tres frases. En primer lugar, es "por la justicia"; vale decir, el medio por el cual opera la gracia en la vida del creyente es la justicia de Dios que le fue acreditada por fe. En segundo lugar, es "para vida eterna". Como el reinado del pecado produce la muerte, así el reinado de la gracia produce vida eterna (para el sentido de la expresión ver comentario sobre 2:7).
En tercer lugar, es "por Jesucristo" él es el agente que logra la liberación de los poderes del pecado y la muerte y la expresión efectiva de la gracia y la justicia en nuestras vidas. En este nuevo reino de gracia, justicia y vida, el Señor Jesucristo es el único soberano.
Lo que Pablo ha querido decir en este pasaje es que ningún hombre que vivió después de Adán ha estado libre de su influencia para mal. En el mismo sentido, ningún hombre que ha vivido después de Jesús puede estar totalmente libre de su influencia para bien. Las cosas no pueden ser nunca iguales porque ha habido un cambio fundamental en la situación de la raza humana entera.
Tanto Adán como Cristo son los primeros de un largo linaje de sucesores y cada uno lleva el efecto de las vidas de cada pionero en sus propias personas. Aun los hombres que no han aceptado a Jesús y aun los que no han sabido de él, reciben de alguna manera la influencia de su obra redentora. Y en el caso de Cristo las posibilidades para la influencia de la gracia son infinitamente mayores que las posibilidades de la influencia del pecado de Adán.
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