ROMANOS 1: I. Introducción (1:1-17)- PARTE II

 



2 que él había prometido antes por medio de los profetas en las Sagradas Escrituras. La mención del evangelio como elemento para identificarse lleva a Pablo a referirse brevemente a lo que es el evangelio (vss. 2-4). Es el cumplimiento de lo que Dios había prometido. Tiene sus raíces en las Sagradas Escrituras. Este es posiblemente el ejemplo más antiguo existente del uso de esta expresión para referirse al Antiguo Testamento. El evangelio es la continuación de una historia de salvación ya en proceso, el cumplimiento de promesas comunicadas mediante los profetas. Probablemente este último término incluye a los autores de todos los libros y no meramente a los profetas propiamente dichos. Pablo aplica el principio cristológico a la interpretación del Antiguo Testamento. Su mensaje no es una distorsión de la revelación que Dios ha hecho de sí mismo a su pueblo, sino la verdadera interpretación de ella.
3a acerca de su Hijo. En segundo lugar, el evangelio es “acerca de su Hijo”. Esta frase especifica el contenido de las buenas nuevas. Marcos, el más antiguo de nuestros evangelios, tiene como encabezamiento: "El principio del evangelio de Jesucristo, el Hijo de Dios" (Mar. 1:1). El evangelio es de Dios porque proviene de él; es de Jesucristo porque trata de lo que Jesús hizo para la salvación del hombre. Un evangelio que no se centra en el Hijo no es el evangelio de Dios, ni es el evangelio para el cual el apóstol había sido apartado.
Al mencionar al Hijo, Pablo suspende su oración (Vuelve a tomarla al final del versículo 4.) para incluir un paréntesis en el cual se refiere a Jesús. Los traductores de RVA señalan el paréntesis por medio de rayas; la RV no refleja este aspecto de la oración. En base a algunas consideraciones literarias, se ha sugerido que los versículos 3b y 4 formaban parte de una antigua confesión de fe. Comentaristas recientes argumentan que el material puede representar expresiones corrientes tradicionales sin tener carácter litúrgico formal. De cualquier manera, sea que Pablo esté citando frases ya en uso o no, la declaración refleja lo que él creía, y en este sentido las palabras son suyas.
3b –-quien según la carne era de la descendencia de David. Desde la perspectiva de su existencia humana, Jesús era descendente de David. La descendencia davídica de Jesús era un elemento en la predicación de los primeros creyentes y parte de su afirmación de fe. Morris cita el comentario de Teodoreto, escritor del siglo V, con respecto a la frase "según la carne". Dice Teodoreto que en el sentido en que se usa aquí la frase es inapropiada para referirse a uno que es meramente humano. La frase implica que Jesús es más de lo que su existencia física revela. Queda algo por decir de él y esto será el tema del versículo 4.
      4a y quien fue declarado Hijo de Dios con poder según el Espíritu de santidad por su resurrección de entre los muertos--. Aunque para nosotros la expresión "el Espíritu de santidad" parece rara, los estudiosos dicen que es la manera hebraica normal de designar al Espíritu Santo. Pablo reproduce la expresión hebraica en griego. La antítesis entre "carne" (v.3) y "Espíritu" (v. 4) no se refiere tanto al contraste entre su naturaleza humana y su naturaleza divina, sino al contraste entre el estado de su humillación en la encarnación y el de su exaltación en la resurrección. Cristo no llegó a ser Hijo de Dios recién en la resurrección, sino que "fue declarado" como tal o "fue instalado" como tal “con poder” por este acontecimiento. El hijo de David era el Hijo de Dios, pero esto no fue evidente; este hecho estaba velado en la encarnación. Su dignidad como Hijo de Dios se pone de manifiesto, se certifica mediante la resurrección. Por medio de la resurrección Jesús se revela como Hijo de Dios en un sentido nuevo, con poder y gloria.
Las últimas cuatro palabras del versículo traducen una frase griega que dice literalmente "en virtud de resurrección de muertos" (comp. BI). Sorprende encontrar el plural, "de muertos"; algunos han pensado que se refiere a la resurrección de muertos por Cristo durante su ministerio o que se refiere a los que resucitaron cuando él fue crucificado (Mat. 27:52-53). Pero estas interpretaciones son rechazadas por la mayoría de los comentaristas. Aparentemente la forma plural, "muertos", se debe a un fenómeno gramatical y la traducción debe ser "por su resurrección de la muerte" (NBE; la misma frase griega aparece en Hch. 26:23.). Es posible que mediante el uso del plural Pablo está sugiriendo que la resurrección de Cristo es primicia de la de todos los muertos fieles, una idea que es explícita en otros pasajes (Rom. 8:11; l Cor. 15:20-23).
    4b. Jesucristo nuestro Señor. Aquí Pablo vuelve a la oración que había suspendido en la mitad del versículo 3 y continúa refiriéndose al Hijo quien es en sí el tema del evangelio. El término griego traducido "Señor" podía usarse como una forma cortés de dirigirse a otro o podía usarse del dios a quien se rendía culto. En este sentido era semejante a la palabra castellana "señor". Pero creyentes que leían el Antiguo Testamento en la versión griega corriente (la Septuaginta, a veces designada la LXX) sabrían que era el término que los traductores habían usado en lugar del nombre de Dios (Jehová o Yahveh). De modo que al llamar a Jesús "Señor" estaban identificándolo con el Dios de Israel. Llamar a Jesús "Señor" era para el judío y para el gentil una manera de afirmar su autoridad absoluta,
5a por el recibimos la gracia y el apostolado El apóstol pasa ahora a hablar de su ministerio. Por Jesús, dice Pablo, “recibimos la gracia y el apostolado”. Probablemente el plural "recibimos" es un plural editorial. Pablo se refiere a lo que él mismo había recibido. "Gracia" es el favor inmerecido de Dios. Pero es posible que en este pasaje la frase "la gracia y el apostolado" es un ejemplo de una figura literaria (endíadis) en la cual dos expresiones individuales unidas por "y" se refieren a una sola idea. En este caso no se refiere a la gracia por la que el apóstol fue salvado, sino a la gracia por la que había recibido el ministerio apostólico. Dios le había concedido "el privilegio de ser su apóstol" (DHH). BI traduce: "He recibido el don de ser apóstol".
5b para la obediencia de la fe a favor de su nombre en todas las naciones. Lo demás del versículo identifica la finalidad de su ministerio y su esfera de acción. El propósito de su ministerio era “la obediencia de la fe”. RV tiene "obediencia a la fe" como si la fe fuera el conjunto de doctrinas. Mucho más precisa es la traducción de RVA. El fin del ministerio apostólico de Pablo era lograr una obediencia en base a la fe o que dependía de la fe. La obediencia es posible solamente a partir de un acto de fe, de una entrega. La esfera de acción de Pablo era “en todas las naciones”. De acuerdo al contexto en que se encuentra, la palabra traducida "naciones" puede significar "naciones", "gentiles" o "paganos". En este caso indica la vocación especial de Pablo de ser apóstol a los gentiles, eso es, a los no judíos (11:13; Gal. 2:9).


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