Romanos 1 Necesidad de la revelación de la justicia de Dios (1:18-3:20) PARTE III

2. La entrega al pecado (1:24-32)


Los hombres no pueden rechazar a Dios sin sufrir las consecuencias. Pablo describirá en los versículos 24 al 32 las consecuencias en el mundo pagano de no adorar a Dios. Estos versículos constituyen una lectura sombría. ¿No es posible que Pablo haya pintado demasiado negro la descripción del mundo gentil? Fuentes contemporáneas confirman el estado moral general que se presenta en el pasaje. Suetonio escribió de Julio César, considerado comúnmente como uno de los hombres más grandes de todos los tiempos: "Era el hombre de todas las mujeres y la mujer de todos lo hombres" (Citado por Hunter quien agrega que Tiberio y Nerón, emperadores que siguieron a Julio César, eran aun peores.). Todos los pecados que se nombran aquí pueden ser constatados en los documentos de la época y se podrían agregar otros. A veces se ha dicho que el cuadro no es equilibrado, que había ejemplos de hombres buenos en el mundo del siglo I. Esto es cierto y el apóstol lo reconoce en el capítulo 2, pero aquí su interés es otro. Quiere demostrar que todos los hombres son pecadores y se limita a referirse a lo que es pertinente.

24a Por tanto Dios los entregó. "Por tanto" indica que lo que Pablo va a describir ahora es la consecuencia de la perversidad de los hombres señalada en los versículos 22 y 23. Dice el apóstol que "Dios los entregó". Tres veces en este párrafo (vss. 24, 26, 28) se usa esta expresión. En Hechos 7:42 se dice que a causa de la idolatría de Israel "Dios . . . los entregó a que rindiesen culto al ejército del cielo". Es importante establecer el significado de la expresión para la comprensión de todo el pasaje. Tres aclaraciones se pueden hacer.

En primer lugar, la solemne repetición de las palabras es tan enfática como para sugerir que se refiere a un acto deliberado de carácter judicial por Dios. No puede aceptarse la interpretación de la ira como un mero proceso natural de causa y efecto. 

En segundo lugar, se debe rechazar la idea de que Dios por este acto de entrega impulsa a los hombres hacia el pecado. Esto no es compatible con la doctrina bíblica de Dios. Debemos pensar más bien en términos de algo que Dios permitió (no en el sentido de autorizar, sino de no impedir). Retuvo su ayuda que es lo único capaz de evitar proseguir en el pecado.

En tercer lugar, no se debe pensar que Dios ha entregado a estos hombres para siempre. Dios permitió que los hombres siguieran su camino; pero era para que aprendieran de las consecuencias desastrosas del camino de pecado y se volviera hacia él. Pablo no quiere decir que los hombres quedaron fuera del interés y preocupación de Dios, ni que él se lavó las manos con respecto a ellos. La entrega de que habla Pablo es un acto deliberado de Dios, de juicio y misericordia; Dios hiere para sanar (Isa. 19:22); aunque Dios los entregó, sigue interesado en ellos y sigue tratando con ellos. Bruce cita las palabras de C. S. Lewis: "Los perdidos se gozan para siempre de la libertad horrible que han reclamado y, por lo tanto, son los autores de su propia esclavitud".

24b a la impureza, en las pasiones de sus corazones. Dios los entregó, en primer lugar, "a la impureza"; esta es la prisión donde se han quedado encerrados. La palabra se usa especialmente para inmoralidad sexual y frecuentemente se asocia con la fornicación (2 Cor. 12:21; Gal. 5:19; Ef. 5:3; Col. 3:5). El término "pasiones" traduce una palabra que significa simplemente "deseos". Estos pueden ser buenos o, como en este caso, malos. "En las pasiones de sus corazones" indica la condición real de estos hombres, el carácter de su vida. Describe la existencia de aquellos para quienes el fin supremo de la vida es la satisfacción de los instintos sexuales. Eligieron vivir una existencia dominada por la inmoralidad y Dios los dejó seguir ese camino.  

24c para deshonrar sus cuerpos entre sí. Es mejor entender esta frase no expresando propósito sino resultado. Por ejemplo, BLA traduce "de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos". El resultado de la acción de Dios era la degradación de sus propias personas. Es probable que Pablo esté pensando en la inmoralidad sexual que en la idolatría casi inevitablemente formaba parte del culto. El escribe desde Corinto donde en una época había mil prostitutas sagradas en el templo de Afrodita en el Acrocorinto dedicadas a la inmoralidad sexual religiosa. El rechazo de la revelación que Dios había hecho de sí mismo llevaba a la idolatría, y esto a su vez, a deshonrar entre sí sus cuerpos por medio de la inmoralidad sexual.

Aunque la expresión "los entregó" aparece tres veces en esta sección de Romanos (1:24, 26, 28), su repetición no marca distintas etapas en el castigo. Es un solo proceso de manifestación de la "ira de Dios". La práctica general de la época era dividir los vicios en los pecados sensuales y los antisociales. Pablo parece hablar de los pecados sensuales en los versículos 24 al 27 y los antisociales en 28 al 32.

25 Ellos cambiaron la verdad de Dios por la mentira. En 1:23 Pablo señaló que habían cambiado la gloria de Dios por imágenes. Aquí cambian “la verdad de Dios por la mentira”. La frase "la verdad de Dios" puede entenderse de distintas maneras: (1) el Dios verdadero (así NBE; comp. 1 Tes. 1:9) en contraste con los dioses falsos; (2) la verdad acerca de Dios; (3) la verdad de la cual él es la fuente, la que él revela. La tercera interpretación es la mejor. Es la realidad que consiste de Dios mismo y su manifestación de sí mismo. Compárese el uso del término en 1:18 donde Pablo afirma que los hombres intentan suprimir la verdad.

Los hombres substituyen "la verdad de Dios" por "la mentira". Debemos fijarnos bien en el artículo definido. El apóstol está hablando de la mentira que en este caso es la irrealidad y futilidad de la idolatría. En otros pasajes Pablo habla de dejar "la mentira" y hablar "la verdad" (Ef. 4:25) y de personas que no aceptan el amor de "la verdad" sino que creen "la mentira" (2 Tes. 2:10-11). En todos los pasajes el contraste es entre la verdad y la mentira. Aquí en Romanos se trata no de cualquier mentira sino de la gran irrealidad de la idolatría. Morris comenta: "El [Pablo] no ve la religión pagana como una verdad parcial. Es la mentira que desvía a los hombres de la verdad de Dios".

24c y veneraron y rindieron culto a la creación antes que al Creador.  Esta oración indica el resultado de cambiar la verdad de Dios por la mentira. El primer verbo parece referirse a la actitud general de adoración a la creación mientrás y el segundo define más precisamente esta actitud de adoración en términos de actos cúlticos. Rindieron culto, no al Creador a quien correspondía (1:21), sino a la creación y, de hecho, a las imágenes que ellos mismos habían fabricado. El orden creado ha desplazado al Creador como objeto de culto.

24d ¡quien es bendito para siempre! Amén. Al mencionar a Dios, Pablo se detiene para incluir una doxología (comp. 9:5; Sal. 89:52). Las doxologías son frecuentes en el Talmud y representan una expresión espontánea de sentimientos piadosos al pensar en las virtudes de Dios o al referirse a él. Esta reacción espontánea de reverencia y adoración no es muy característica del adorador moderno. La palabra griega traducida "bendito" se usa en la LXX con respecto a Dios y con respecto a los hombres, pero en el Nuevo Testamento se aplica solo a Dios. Pablo dice que Dios ha de ser alabado entre los hombres no por el momento solamente sino para siempre. Al agregar el "amen" a su doxología, le da una nota de solemnidad especial y de participación personal.    

26a Por esta causa Dios los entregó a pasiones vergonzosas. El argumento se desarrolla en secuencia lógica. La entrega a “pasiones vergonzosas” es el resultado de la idolatría mencionada en el versículo 25. (Se debe ver el comentario sobre el versículo 24 para el significado de "entregó".) En el versículo 24 la entrega era a "la impureza", aquí a "pasiones vergonzosas". El término griego traducido “pasiones” en 1:24 no es el mismo que se traduce “pasiones” en 1:26 (Véase el comentario sobre 1:24.). La palabra usada aquí enfatiza la falta de dominio reflejado en los deseos. De modo que quizá la traducción "pasiones" es más apropiada aquí que en el otro versículo. Es imposible dominar las pasiones vergonzosas a los que los hombres son entregados. Son pasiones "degradantes" (BLA, NBE), o "infames" (BJ). 

26b pues sus mujeres cambiaron las relaciones naturales por relaciones contra naturaleza.  La conjunción “pues” que Pablo usa a continuación introduce una explicación y comprobación de lo que él acaba de decir. Para referirse a las mujeres y a los hombres (v. 27) en este pasaje, el apóstol usa adjetivos que tienen el sentido una persona del sexo femenino (comp. la traducción "hembra" en BJ) y una persona del sexo masculino. El uso de estos términos en lugar de las palabras normales para "mujer" y "hombre" tiende a subrayar el énfasis en el rol puramente sexual de cada uno. La mención de las mujeres primero se ha explicado de distintas maneras: (1) la influencia del relato de Génesis 3; (2) el hecho de que la corrupción de la mujer es la prueba de una decadencia mayor ya que son las últimas en ser afectadas por el proceso; (3) el deseo de dar mayor énfasis a la perversión en los hombres al considerarlo en segundo término y tratarlo con más detalle. Quizá la tercera explicación es la más probable.

Al usar el mismo verbo, "cambiaron", que aparece en 1:25 se sugiere que hay una correspondencia entre el cambio a que se refiere aquí y el otro (El verbo traducido “cambiaron” en 1:23 es de la misma raíz pero no tiene el prefijo preposicional del termino usado en 1:25 y 26.). La substitución de la verdad de Dios por la mentira conduce a la substitución del uso normal del sexo por el uso anormal. El sentido de la frase "las relaciones naturales por relaciones contra la naturaleza" se hace claro a la luz del siguiente versículo. Se trata de relaciones homosexuales entre mujeres. Con respecto a las relaciones sexuales, hay un orden que se manifiesta en la creación y los hombres no tienen excusa para no reconocer y respetar este orden.

27a De la misma manera también los hombres, dejando las relaciones naturales con la mujer, se encendieron en sus pasiones desordenadas unos con otros. Lo que ocurre entre las mujeres también ocurre entre los hombres.  Como en el caso de la palabra "mujeres" en el versículo anterior, los términos traducidos "hombres" y "mujer" en este versículo no son las palabras comunes para "hombre" y "mujer" sino adjetivos que en el plural podrían traducirse "los del sexo masculino" y "los del sexo femenino". El énfasis está en la identidad sexual. El verbo traducido "se encendieron" se usaba más comúnmente para referirse a la acción literal de "incendiarse, quemarse" (No es el mismo de 1 Corintios 7:9.). Por tercera vez en esta sección de Romanos los traductores de RVA han usado el término "pasiones" (1:24, 26, 27) y en cada caso representa una palabra diferente (ver el comentario). En este caso se trata de un término que aparece solamente aquí en el Nuevo Testamento y cuyo significado etimológico "es esforzarse por alcanzar algo". De modo que los traductores han agregado la palabra "desordenadas" para caracterizar las pasiones a que se refiere. Los hombres "ardieron" (LPD), "se consumieron" (NBE), "se abrasaron" (BJ, BC) en deseos poderosos pero no naturales.         

27b cometiendo actos vergonzosos, hombres con hombres, y recibiendo en si mismos la retribución que corresponde a su extravío. Los hombres dieron rienda suelta a esos deseos: “cometieron actos indecentes” (NVI). La expresión refleja el repudio bíblico de la homosexualidad. Recibieron como recompensa el castigo correspondiente. Tanto el término traducido "recibiendo" como el traducido "retribución" subrayan la correspondencia entre los hechos y la recompensa. En cambio la frase traducida "que corresponde" significa más precisamente "que era necesaria". El énfasis está en que el castigo era obligatorio, ineludible. La retribución inevitable de su "extravío" o "perversión" (DHH) se expresa en su misma persona.

Se debe fijar bien aquí que Pablo no está reclamando un castigo por la perversión sexual, sino afirmando que la perversión misma es el castigo. El castigo del pecado es ser pecador. La ira de Dios no es tanto una catástrofe que puede alcanzar al pecador, sino el acto de dejar que él siga su camino equivocado y viva las consecuencias plenas del mismo.

El cuadro de perversión sexual que se presenta aquí puede documentarse en las fuentes contemporáneas. No hay nada que Pablo haya dicho acerca del mundo pagano que ya no hubiesen dicho los propios moralistas paganos. De los primeros quince emperadores romanos catorce fueron homosexuales. En la antigua sociedad griega y romana la práctica de la homosexualidad con los niños no solamente se toleraba sino que se glorificaba como superior al amor heterosexual. Hubo pocos que se oponían a la práctica. Para los judíos la homosexualidad era abominable (Gen. 19:1-28; Lev. 18:22; 20:13; Deut. 23:17ss; 1 Rey. 14:24; 2 Rey. 23:7; Isa. 1:9; 3:9). Es claro que Pablo compartía esta convicción (1 Cor. 6:9; 1 Tim. 1:10; comp. 2 Ped. 2:6ss; Jud. 7 y las palabras de Jesús en Mar. 10:14ss.; 11:23ss.).

28a Como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios. “Como” indica que hay una correspondencia precisa entre lo que hicieron los hombres y lo que hizo Dios. El comentario de A. A. Hodge es pertienete: "Los casos son paralelos; como ellos rechazaron a Dios, así Dios los abandonó" (Citado por Morris.). Las acciones de Dios no son arbitrarias, caprichosas; responden precisamente a la actitud de los hombres hacia él. El verbo "aprobaron" traduce un término que significa "probar" y "aprobar" después de haber probado. "Tener en cuenta a Dios" traduce bastante bien una frase que literalmente dice "no tener a Dios en conocimiento". La idea es no reconocerlo (así DHH, LPD, BLA), no tomarlo en cuenta en los asuntos prácticos de la vida. La palabra "Dios" por su ubicación en la frase recibe énfasis. Es nada menos que a Dios a quien no tomaron en cuenta. El problema del hombre no era la falta de oportunidad de conocer a Dios (comp. 1:21), sino el rechazo de su oportunidad.

28b los entregó Dios a una mente reprobada. Precisamente porque no aprobaron el reconocer a Dios en su vida Dios los “entregó”. Por tercera vez (ver 1:24, 26) Pablo usa el verbo entregó para indicar el abandono tan terrible del pecador a las consecuencias de su elección. En este caso es la entrega "a una mente reprobada" (comp. 1:24, "a la impureza" y 1:26, "a pasiones vergonzosas"). La palabra "reprobada" (Aparece también en 1 Cor. 9:27; 2 Cor. 13:5, 6, 7; 2 Tim. 3:8; Tit. 1:16; Heb. 6:8.) indica lo que falla al ser puesto a prueba, lo que ha sido descalificado; el sentido resultante es lo inadecuado, inútil, réprobo. Se usaba para referirse a monedas que no alcanzaban las exigencias mínimas para ser aceptadas. Es de la misma raíz que el verbo "aprobaron" que aparece en la primera parte del versículo. Parece claro que Pablo está haciendo un juego de palabras bien reproducido en la traducción de RVA. Este juego de palabras sirve para subrayar lo apropiado de la medida tomada por Dios. No se trata de una acción arbitraria sino de recibir lo que justamente corresponde a los actos.

El término "mente" indica la capacidad para razonar, especialmente el aspecto moral del proceso racional. Se usa para referirse a la capacidad reflexiva de la conciencia. Esta relación se ilustra en Tito 1:15 donde se dice de ciertas personas: "sus mentes y sus conciencias están corrompidas". Como han rechazado a Dios como no digno de ser tenido en cuenta, él los ha entregado a una condición en donde sus mentes han sido rechazadas como sin valor, inútiles para los propósitos normales. Su mente está tan corrompida ya que no es una guía digna de confianza en las decisiones morales (Compárese 1:21-22.).

28c para hacer lo que no es debido. La mente reprobada se expresa en una conducta no aceptable. Quizás aquí como en 1:24 ("para deshonrar sus cuerpos entre sí") el sentido de la frase no es de propósito sino de resultado; no “para hacer lo que no es debido” sino “de modo que hicieron lo que no es debido” (así BC). El término clave de la frase es de la misma raíz de uno que se usaba entre los filósofos estoicos como término técnico para designar el deber ético. La frase en sentido negativo puede usarse con referencia a lo que no debe ser llevado dentro del templo o lo que no debe pronunciarse. Aquí en Romanos identifica lo que es moralmente incorrecto. Como consecuencia de su rechazo de Dios fueron entregados a la existencia estrecha y sin gozo de una mente baja y una conducta impropia. No dejaron abierto otro camino.

29a Se han llenado de toda injusticia, maldad, avaricia, perversidad. En los versículos 29 a 32 Pablo da una lista detallada de veintiún  pecados que predominaban en el mundo pagano como consecuencia de haber rechazado a Dios. (RV tiene veintitrés porque incluye dos términos que no aparecen en los mejores.). La lista está dividida de la siguiente manera: (1) un grupo de cuatro términos introducido por la frase "Se han llenado de . . ." (v. 29); (2) un grupo de cinco términos introducido por la frase "Están repletos de . . ." (vs. 29); (3) Un grupo de doce términos sin introducción (vss. 30 y 31). Este último grupo está divido en siete términos positivos y cinco términos negativos.

Muchas de los términos son sinónimos y es imposible precisar con una seguridad absoluta sus sentidos distintivos. El apóstol quiere demostrar que los hombres que han rechazado a Dios se han entregado a toda clase de maldad más bien que identificar con precisión los pecados. No obstante, es necesario examinar cada expresión ya que la selección de palabras no es arbitraria. No aparecen los pecados sexuales, pero estos ya han sido mencionados (vv. 24, 26-27). 

Están llenos hasta el borde de pecado (BI: "Rebosan . . ."). Su exclusión de Dios no dejó lugar en su vida para otra cosa que no fuera el pecado. Se han entregado plenamente a la vida pecaminosa. La palabra "toda" califica los cuatro términos e indica que están llenos de "toda clase" (así DHH) de estos pecados. Las cuatro palabras que siguen describen el pecado en términos generales y sirven como introducción a la lista de pecados más específicos.

El término traducido "injusticia" es amplio en su sentido, abarcando todo lo que sigue. Indica la violación de la ley divina y su norma. Es difícil distinguir entre el segundo término, "maldad", y el cuarto, "perversidad". Algunos intérpretes creen que la "maldad" indica la expresión activa, vale decir, actos específicos, y "perversidad" una disposición interior. Otros casi invierten estos sentidos. De modo que parece mejor no tratar de precisar los significados específicos y reconocer que entre los dos abarcan la maldad como una disposición interior viciada y su expresión en actos concretos que perjudican a otros. Estos dos términos están unidos en 1 Corintios 5:8, pero en el orden inverso.

La palabra restante del primero grupo de cuatro, "avaricia," etimológicamente significa "tener más". Aquí indica el deseo de tener más como la disposición fija de aquel que no piensa en el efecto de sus acciones en los demás. Es el pecado de la persona que nunca está satisfecha con lo que tiene. Está siempre ansiosa de tener más, y no importa cuanto acumule sigue insatisfecha.  Es la disposición a perseguir los intereses propios con total despreocupación por los derechos de los otros y sin ninguna consideración por lo simplemente humano. La avaricia es uno de los pecados más característicos de una sociedad de consumo.

29b Están repletos de envidia, homicidios, contiendas, engaños, mala intención. "Están repletos de . . ." repite el concepto expresado en la primera frase del versículo y subraya la entrega total al mal. Las cinco palabras que aparecen ahora señalan pecados específicos en contraste con los términos generales del primer grupo de expresiones. El término "envidia" nos recuerda que los hacedores del mal no constituyen un grupo feliz de hermanos. La maldad provoca divisiones entre la gente. Los pecadores suelen demostrar envidia por lo que tienen los demás en vez de demostrar satisfacción. Se ha sugerido que la envidia puede ser la causa de los cuatro pecados que siguen en la lista.

La forma de la palabra traducida "homicidios" (phonou) es semejante a la de la palabra que se traduce "envidia" (phthonou). Parece claro que Pablo construyó la lista pensando en los aspectos formales y fonéticos. Los "homicidios" y las "contiendas" (discordias, pleitos) representan la exteriorización en hechos de la envidia. Con respecto a la palabra traducida "engaños", se debe notar que el verbo se usaba especialmente en relación con la falsificación de metales preciosos y la adulteración de vinos. No existe la honestidad entre pecadores y no vacilan en engañar si eso puede servir a sus propósitos. La última palabra del grupo de cinco, "mala intención", traduce un término que indica malicia consciente e intencional. Los traductores ofrecen varias posibilidades para expresar su sentido: "malignidad" (BLA y BJ); "depravación" (LPD); "mala entraña" (BC).

30a Son contenciosos, calumniadores . El tercer grupo de doce expresiones se presenta sin frase introductoria. Los primeros dos términos se refieren a personas que se dedican a pasar información dañina acerca de otros. El primero designa al que dice al oído en forma secreta algo acerca de otra persona. La traducción de RVA del término, "contenciosos," es inadecuada; significa "chismosos" (así BC, BLA, BI, BJ, DHH). El segundo identifica a los que "hablan mal de los demás" (DHH) sin especificar si la forma de decirlo es abierta o en secreto. Son "detractores". No hay evidencia del uso de la palabra antes de Pablo; posiblemente él la haya creado. Entre los dos términos cubren la calumnia abierta y la secreta; esta última es, por supuesto, mucho más destructiva ya que la víctima no puede defenderse.

30b aborrecedores de Dios. representa una palabra compuesta que no aparece en otro lugar en el Nuevo Testamento y que presenta problemas para los traductores. En el griego clásico parece haber tenido siempre el sentido pasivo, "aborrecidos por Dios". No obstante, en el presente contexto que constituye una lista de pecados del hombre, esta traducción parece inadecuada. De modo que el consenso entre comentaristas y traductores (por ejemplo, BC, BLA, BI, BJ, LPD, NBE, DHH) es que el sentido debe ser activo. Designa a aquellos que tienen una actitud de hostilidad hacia Dios. Uno de los aspectos trágicos de una vida de pecado es que convierte al amigo por excelencia del hombre, Dios, en su enemigo implacable.

30c insolentes, soberbios, jactanciosos. Los próximos tres términos tienen que ver con el orgullo y son difíciles de distinguir entre sí. "Insolentes" describe al hombre quien, por su confianza en su superioridad, trata a su prójimo con un desprecio total. Es cruel e insultante en su trato con los demás. "Soberbios" ("arrogantes," LPD) es la traducción de una palabra muy semejante. 

El término traducido "jactanciosos" ("fanfarrones," BC, BI, BJ, NBE) viene de una palabra que significa "vagabundear". Su sentido se debe a la tendencia hacia la exageración y la extravagancia de los vendedores y curanderos ambulantes. Se refiere a las pretensiones y la ostentación de los hombres que quieren impresionar a otros y muchas veces terminan engañándose a sí mismos. Llama la atención que Pablo incluye tres expresiones que se refieren al pecado humano del orgullo.  Precisamente esta actitud de autosuficiencia es el obstáculo principal que impide que el hombre conozca a Dios.

30d inventores de males, desobedientes a sus padres. Las dos últimas expresiones del versículo 30 se juntan porque son las únicas de la larga lista que en el texto griego se componen de dos palabras. Se ha dicho que la primera expresión describe al hombre que no está conforme con las maneras comunes y usuales de pecar, sino que procura nuevos vicios, porque está cansado y hastiado de los viejos y busca nuevas emociones en alguna forma nueva de pecar. Cometen los pecados más antiguos de las maneras más nuevas. 

La obediencia a los padres era una virtud muy importante en el mundo judío y en el mundo romano. Faltar a este deber era una trasgresión muy grave. Es fallar a aquellos a quienes debemos más.

31 insensatos, desleales, crueles y sin misericordia. Los cuatro últimos términos tienen en común el hecho de que todos tienen un prefijo griego equivalente al prefijo "a" en castellano que da un sentido negativo a la palabra. Algunas de las versiones castellanas reflejan el sentido negativo de las palabras griegas: "desatinados, desleales, desamorados, despiadados" (BC); "sin conciencia, sin palabra, sin entrañas, sin compasión" (NBE). Los dos primeros términos "insensatos" (griego: asunetos) y "desleales" (griego: asunthetos) se asocian por su semejanza en la pronunciación. La primera palabra designa a la persona sin inteligencia, que actúa de manera insensata (comp. v. 21). Por supuesto, la falta innata de inteligencia no es un pecado. De modo que el término debe abarcar un aspecto moral (comp. la traducción "sin conciencia" de NBE). Son personas que "no quieren entender" (DHH). Rechazar a Dios, la fuente de la inteligencia para actuar correctamente, es condenarse a una vida insensata. 

La palabra traducida "desleales" significa "traidores, inconstantes, indignos de confianza". La expresión tiene que ver con la falta de fidelidad en cumplir lo pactado ("no cumplen su palabra", DHH). 

La palabra traducida "crueles" es la forma negativa de un término que en el mundo griego se refería al amor de familia. El sentido aquí sería "sin afecto natural". DHH interpreta el término con la frase "no sienten cariño por nadie" (DHH). La practica del infanticidio era común en el mundo greco-romano. Séneca dice como simplemente reportando la práctica normal, "ahogamos a los niños nacidos débiles y deformes" (Citado por Barclay.). Era una época en la cual el amor familiar estaba muriendo. Si no hay amor por los mismos miembros de la familia, no hay amor por nadie. 

RVA no incluye el término "implacables" aquí después de "desleales" (como lo hace RV) porque la palabra no tiene el apoyo de los mejores manuscritos. Tampoco aparece en la mayoría de las versiones recientes (ver la discusión arriba). Se ha sugerido que se incluyó aquí en algunos de los manuscritos debido a la influencia de 2 Timoteo 3:3 donde en una lista semejante de pecados los dos términos aparecen juntos: "desleales, implacables".

La lista se cierra con "sin misericordia". No sienten compasión por nadie. En una epístola que enfatizará la misericordia de Dios es significativo que la lista de los vicios termina con "sin misericordia". La persona que no es capaz de mostrar misericordia difícilmente puede ir más abajo.

32a A pesar de que ellos reconocen el justo juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen en los que las practican. El apóstol vuelve a afirmar que no había falta de conocimiento por parte de los pecadores del significado de sus actos. Desde el versículo 18 en adelante, Pablo ha venido enfatizando este tema. Ningún pecador entiende las implicaciones plenas de sus acciones, pero tiene conocimiento suficiente para saber que no es correcto lo que está haciendo. La palabra traducida "justo juicio" significa "ordenanza justa". Puede referirse a un veredicto o a una sentencia (comp. BI y NBE), pero parece claro que aquí el sentido es "decreto" (así BC, BJ, BLA, LPD y comp. DHH). Dios está suficientemente interesado en los hombres como para transmitirles su decreto. Muerte aquí puede referirse a la muerte en la vida presente o a la muerte eterna. Algunos piensan que abarca los dos aspectos. 

La última parte del versículo ha ocasionado problemas para algunos de los intérpretes. El verbo traducido "se complacen" indica aprobación plena; el término "aplauden" (BI, NBE) representa el sentido de la palabra. Ellos "ven con gusto" (DHH) que otros cometan estos pecados. La implicación de la última frase parece ser que hay más culpabilidad en aprobar la maldad que en meramente ser culpable de ella. Este es el concepto que ha causado problemas para algunos de los comentaristas. Para ellos lo peor es cometer la maldad. Haría falta notar que Pablo no está refiriéndose a personas que aprueban el pecado pero no lo cometen. Es muy claro que ellos cometen pecado y lo aprueban. En este caso, es evidente que el último grado de la depravación es el estado de encontrar placer en los vicios de los demás.

Las palabras de Calvino son acertadas: "El apogeo del mal es cuando el pecador está tan totalmente desprovisto de la vergüenza que no solamente se complace en sus propios vicios, . . . sino que los alienta en otros por su consentimiento y aprobación" (Citado por Cranfield en una nota.). Ser patrocinador del vicio es ciertamente peor que ser mero practicante del vicio.  John Murray señala que la iniquidad aumenta cuando hay aprobación colectiva, cuando no se encuentra con ninguna inhibición por la desaprobación de los demás.


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