ROMANOS 2 B. El pecado y la culpabilidad en el mundo judío (2:1-3:8)(PARTE IV)
15 Ellos muestran la obra de la ley escrita en sus corazones, mientras que su conciencia concuerda en su testimonio; y sus razonamientos se acusan o se excusan unos a otros. Los versículos 15 y 16 explican como es que los gentiles a veces por naturaleza practican las provisiones de la ley. Dice Pablo, “muestran la obra de la ley escrita en sus corazones”. Debemos fijarnos en que Pablo no dice que tienen la ley escrita en su corazón, sino "la obra de la ley" o "lo que ordena la Ley" (LPD; comp. Jer. 31:33)). En el versículo 14 él afirmó dos veces que no tienen la ley, pero por su conducta demuestran lo que ordena la ley. Hay un sentido interior de lo correcto.
Además de este sentido interior de lo correcto, “su conciencia concuerda en su testimonio”. El término “conciencia" designa la habilidad del hombre de evaluar sus actos con miras a su aprobación o desaprobación. En este caso la conciencia de los gentiles es un testigo en el proceso de evaluación de su cumplimiento del sentido interior de lo correcto.
Con respecto a la última parte del versículo, parece preferible la traducción alternativa que figura en la nota de RVA: "y sus razonamientos o los acusan o los defienden" (comp. RV, BJ, BI, NBE, BLA). Los términos traducidos "acusan" y "defienden" son términos legales. Lo que Pablo describe es una situación en que el hombre participa de un diálogo consigo mismo, una especie de proceso jurídico, en el cual él es por turno su acusador y su defensor. Aunque el gentil no tiene la ley de Moisés, tiene (1) el testimonio de un sentido interior de lo correcto ("la obra de la ley escrita en sus corazones"), (2) una "conciencia" que es testigo de su grado de obediencia a este sentido del bien y el mal, y (3) una capacidad racional que evalúa todo el proceso y lo acusa o lo defiende ("sus razonamientos").
16 en el día en que, conforme a mi evangelio, Dios juzgue los secretos de los hombres, por medio de Cristo Jesús. Es precisamente la posesión de estos testimonios por los gentiles que será tomada en cuenta en el juicio. Aunque la conciencia y el proceso racional de la evaluación de conducta pueden fallar en la era presente, en el día de juicio serán testigos en contra o en defensa del pecador. La referencia a "los secretos de los hombres" nos recuerda que nada quedará oculto en aquel día. Es este aspecto revelador del juicio que hace que sea tan temible. El juicio del mundo por Jesucristo (comp. Juan 5:27; Hech. 17:31) era parte del evangelio de Pablo. A veces pensamos que el evangelio y el juicio son incompatibles, que el evangelio elimina la necesidad de juicio. Aquí el apóstol indica que el juicio del mundo por medio de Jesús es parte del mensaje evangélico.
3. El fracaso del judío (2:17-24)
Pablo ha dicho que el juicio de Dios es imparcial, que es según los hechos. El judío que peca teniendo la ley será juzgado por la ley (2:12). El gentil que peca sin tener la ley será juzgado por la luz que pueden proveer su sentido interior de lo correcto, su conciencia y su evaluación racional de su conducta. Cuando él hace algo que la ley estipula, esto será reconocido por Dios aunque él no tiene la ley. A pesar de que mucho de lo que Pablo ha dicho en este capítulo tiene una aplicación general, su interés específico está en la situación del judío y ahora (2:17) se dirige explícitamente a un representante imaginario del grupo. Demostrará que la posesión de la ley no ha producido obediencia a ella de parte de los judíos. En 2:17-20 hablará de los privilegios de los judíos y en 2:20-24 mediante una serie de preguntas demostrará que la posesión de todos estos privilegios no ha significado una vida de obediencia a la ley.
17a He aquí, tú tienes nombre de ser judío. El apóstol menciona las cosas de las cuales los judíos tenían un orgullo especial por ser lo que a su criterio los hacían superiores a los gentiles. Primero en la lista es el nombre “judío”. La forma gramatical permite la traducción "te llamas judío" (NBE). La traducción de RVA puede sugerir una interpretación irónica de la frase, la posibilidad de tener nombre de ser judío sin ser realmente judío (comp. v. 29). Sin embargo, las expresiones de estos versículos (17 al 20) no son meramente irónicas. Pablo está reconociendo sinceramente la posición y la misión que Dios había dado a los judíos en medio de los gentiles.
17b te apoyas en la ley y te glorías en Dios. Para el judío la ley era la base firme en que podía confiar en el juicio; descansaba tranquilamente en la supuesta seguridad que le proveía. Además, se gloriaban en Dios. El verbo gloriarse es un término favorito de Pablo que puede referirse a un orgullo por motivos inapropiados o puede referirse a un orgullo sano por motivos legítimos como gloriarse en Dios (5:11), en Cristo (15:17; Fil. 3:3) y en la cruz de Cristo (6:14). El judío podía tener un orgullo justificado en su Dios. Lamentablemente su orgullo en Dios lo llevaba a la actitud incorrecta de confianza en que sus propios méritos son la explicación de esta relación especial con Dios.
18 Tú conoces su voluntad y apruebas lo que más vale, porque estás instruído en la ley. Sigue la lista privilegios. El texto griego dice simplemente "la voluntad", pero la voluntad de Dios es tan central para Pablo que cuando el dice simplemente "la voluntad", solamente puede referirse a la voluntad divina (comp. 1 Cor. 16:12; el término aparece 24 veces en los escritos paulinos y por lo menos 20 veces se refiere a la voluntad de Dios.). La siguiente frase es ambigua. Puede significar "distinguir entre las cosas diferentes", esto es, "distinguir entre el bien y el mal", o puede significar "aprobar lo mejor". El consenso general favorece el segundo sentido que es aceptado por los traductores de RVA. Otra traducción es "distinguir lo que importa", vale decir, "diferenciar entre lo que es esencial y lo que no lo es" (comp. BLA: "apruebas las cosas que son esenciales"). La última parte del versículo debe entenderse con las dos frases anteriores. Es precisamente porque están instruidos en la ley que los judíos pueden conocer la voluntad de Dios y aprobar lo mejor.
19 Tú estás persuadido de que eres guía de los ciegos, luz de los que están en tinieblas. En los versículos 17 y 18 Pablo se ocupaba de la manera en que el judío se consideraba a sí mismo en su relación con Dios y con su ley. Ahora pasa a hablar de la manera en que el judío se veía en su relación con los paganos. El judío estaba convencido de que sus privilegios le otorgaban un lugar de superioridad sobre los paganos. El papel que el judío presumía desempeñar en relación con el pagano se describe mediante dos metáforas, la de la persona con vista que guía a los que no ven, y la de la persona que posee una luz con la cual ilumina el camino de aquellos que están en la oscuridad.
Era cierto que la revelación que Dios había dado a los judíos los capacitaba para una misión de iluminación. El tesoro de la revelación divina había de ser compartido con todo el mundo. Pero la misión de compartir la revelación debía llevarse a cabo con humildad en la comprensión de que la posesión de la verdad no se debía a la superioridad innata del judío sino a la gracia de Dios. El comentario de Morris es acertado: "El peligro de asumir que uno es guía para otros es que tan fácilmente lleva a la convicción de que uno es inherentemente superior a los demás". Es el mismo peligro que corre el creyente cuando intenta dar testimonio de su fe al incrédulo.
20a instructor de los que no saben, maestro de niños. El apóstol agrega dos expresiones más para ilustrar la manera en que el judío veía su relación con los paganos. Las dos expresiones son paralelas y en su sentido general equivalentes. Estrictamente interpretadas la primera es general y habla de la instrucción de cualquiera a quien le falta conocimiento, mientras la segunda se refiere específicamente a la instrucción de niños. Según la definición estricta de la palabra traducida "niño", se refiere a infantes; aquí se usa metafóricamente para designar a personas a quienes les falta madurez (comp. BLA, "los faltos de madurez"). La traducción de NBE es apta: "educador de ignorantes, maestro de simples". Si se ha de distinguir entre "instructor" y "maestro", el primer término enfatiza orientación moral práctica, y el segundo, enseñanza de carácter más teórico. Se puede interpretar los versículos como una referencia a la influencia que el judío común debe tener en sus contactos con el pagano y, más precisamente, de aquellos que instruían a los convertidos del paganismo.
20b teniendo en la ley la completa expresión del conocimiento y de la verdad. Lo que calificaba al judío para desempeñar este papel entre los paganos era la ley, "la completa expresión del conocimiento y de la verdad". Ellos tienen "el saber y la verdad plasmados en la ley" (NBE). El orgullo del judío era estar convencido de tener en la ley "el compendio de toda ciencia y toda verdad" (BI). El judío estaba persuadido de que en el libro de la ley él tenía la verdad en forma tangible.
21a Tú, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo?. Abruptamente Pablo interrumpe la enumeración de privilegios de los judíos y empieza una serie de cinco declaraciones que los traductores en general toman como preguntas retóricas de acusación. Están destinadas a demostrar que los judíos no han sido consecuentes con su misión de ser maestros de los paganos. El sentido irónico de la primera pregunta está reflejado en la traducción de BI: "¿por qué no aprendes, tú que enseñas a los otros?"
20b-22 Tú que predicas contra el robo, ¿robas? Tú que hablas contra el adulterio ¿cometes adulterio? Tú que abominas a los ídolos ¿cometes sacrilegio? El significado literal de robo y adulterio es claro. No es tan clara la referencia a cometer sacrilegio aunque muchas veces, como en este caso, aparece junto a robo y adulterio en las listas de pecados y vicios. El verbo debe traducirse "saquear templos" (así BC, BJ, BI, BLA, LPD; comp. DHH, LA). El ídolo era para el judío algo abominable, pero presumiblemente podía aprovechar el saqueo (por él o por otro) de templos para lograr ganancias mediante el tráfico de los objetos robados. Así el judío promovía la idolatría a pesar de no fabricar él mismo ídolos, ni adorarlos.
El rabino Jochanan ben Zakkai, hablando unos diez años después de la composición de Romanos, lamenta el aumento entre los judíos de: el asesinato, el adulterio, los vicios sexuales, la corrupción comercial y judicial y otros males (Citado por Cranfield). Pero la culpabilidad de algunos judíos de estas ofensas no parece satisfacer las exigencias del argumento de Pablo de que todos los judíos son culpables (comp. 2:1). La mejor respuesta a este problema puede ser la de Cranfield que reconoce que cuando el robo, el adulterio y el sacrilegio se entienden estricta y radicalmente, no hay hombre que no sea culpable de los tres (comp. Mat. 5:21-48).
23 Tú que te jactas en la ley, ¿deshonras a Dios con la infracción de la ley?. La forma de expresión cambia y aunque la mayoría de las versiones entienden que la oración es una pregunta, otras (BC, BJ, DHH) la interpretan como una declaración. Sea pregunta o declaración su función es resumir el contenido de los versículos 21 y 22. El verbo traducido "te jactas" es el mismo que en el versículo 17 se traduce "te glorías" (ver el comentario sobre v. 17). El judío podía gloriarse en la ley por motivos correctos o equivocados, pero su gran problema era que por su desobediencia a la ley deshonraba a Dios que había dado la ley. Lo que vale no es la posesión de la ley sino la obediencia a ella.
24 Porque como está escrito: El nombre de Dios es blasfemado por causa de vosotros entre los gentiles. El apóstol ahora cita las Escrituras para comprobar lo que ha estado señalando. Se debe notar que la frase "como está escrito" aparece después de la cita en el texto griego (así BC, BLA, NBE), aunque los traductores de RVA y de RV lo han colocado antes. Aparentemente es la única ocasión en que Pablo pone esta fórmula después de la cita y no es evidente porque lo hace. Algunos piensan que al poner al final la indicación de que la acusación es de las Escrituras el apóstol le da más solemnidad. La cita es de Isaías 52:5 (comp. Eze. 36:20, 23; 2 Ped. 2:2). El apoyo de las Escrituras hace que la acusación del apóstol tenga más seriedad. Algunos autores encuentran en la declaración de Pablo un tono de indignación y amargura. Es la indignación del judío de mente elevada que al viajar por las grandes ciudades del mundo pagano descubría que éste se burlaba de la fe en Dios debido a la mala conducta de algunos judíos. El hombre de fe es siempre la evidencia más favorable o desfavorable de la fe que profesa.
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