ROMANOS 2 B. El pecado y la culpabilidad en el mundo judío (2:1-3:8)(PARTE II)
4¿O menosprecias las riquezas de su bondad, paciencia y magnanimidad, ignorando que la bondad de Dios te guia al arrepentimiento? El apóstol dirige otra pregunta al judío imaginario. La "bondad" de Dios se refiere a su disposición a hacer bien, su benignidad. "Paciencia" traduce un término que aparece en el Nuevo Testamento solamente aquí y en 3:24 y que significa "interrumpir"; se usaba especialmente para indicar la interrupción de hostilidades en el sentido de "tregua", " armisticio". (BLA, DHH, NBE y LPD traducen “tolerancia”.). Dios ha suspendido su castigo al pecador, pero el mismo queda pendiente. "Magnanimidad" representa una palabra que significa "paciencia" (así BLA, DHH, NBE y LPD). El uso de la expresión "las riquezas" para calificar estas virtudes de Dios indica que son "inagotables".
"Arrepentimiento" significa etimológicamente "cambio de mente". Es un cambio de mente con respecto al pecado que implica un cambio de vida. En el contexto neotestamentario indica el acto de volverse a Dios. La observación de Cranfield es pertinente: "la bondad de Dios ofrece a aquellos que son objeto de su favor tanto la oportunidad de arrepentirse como la intimación a hacerlo".
5 Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, acumulas sobre ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios. En lugar de arrepentimiento, la actitud del judío se caracterizaba por “dureza” y por un “corazón no arrepentido”. "Dureza" traduce un término que se usa aquí en sentido metafórico para referirse a la obstinación, la terquedad. "Corazón" (ver la nota sobre 1:21) indica la vida interior total que, en este caso, no quiere someterse a Dios. Movido por estas actitudes, el judío esta acumulando sobre sí mismo ira. El verbo traducido "acumulas" significa "atesorar" (comp. RV, BC, BJ y Mat. 6:20). El uso parece ser irónico. En lugar de estar atesorando algo de valor, está amontonando para sí "ira". Ira es la firme oposición de Dios al mal (Ver el comentario sobre 1:18.). La "ira" mencionada en 1:18 ya se está manifestando; aquí está reservada para "el día de la ira". Parece claro que se refiere al juicio futuro.
"Revelación" traduce un sustantivo de la misma raíz del verbo que en 1:18 se traduce "se manifiesta". Aquí Pablo se refiere a la revelación del "justo juicio de Dios" en lugar de la ira, pero es evidente que las expresiones son equivalentes. La ira de Dios se está revelando en la entrega del pecador a las consecuencias plenas del pecado, pero queda una revelación futura en el día del juicio. La manifestación presente es un anticipo de la manifestación escatalógica de la ira.
Ni judíos ni gentiles tienen excusa (2:1 y 1:20) ante el tribunal de Dios. Sobre judíos y sobre gentiles se revela la ira (2:5 y 1:18). Pero mientras que en el caso de los gentiles el énfasis está en la manifestación presente, en el caso de los judíos está en la manifestación futura.
6 El recompensará a cada uno conforme a sus obras. El apóstol cita el Salmo 62:12 para declarar el principio fundamental del juicio de Dios. El justo juicio de Dios consiste en la retribución exacta correspondiente a los hechos (v. 2) sin ninguna parcialidad (v. 11). Al decir "cada uno", se enfatiza la responsabilidad individual. Este principio general se explica en los versículos 7 al 10 y vuelve a enunciarse en el 11. El párrafo presenta un problema para el intérprete, pero es mejor considerarlo después de haber repasado los versículos. Sin embargo, se puede afirmar que la enseñanza invariable de la Biblia es que el juicio será en base a obras, pero la salvación es totalmente de gracia.
7 Vida eterna a los que por su perseverancia en las buenas obras buscan gloria, honra e incorrupción. Se mencionan dos categorías de hombres. Los primeros se caracterizan por dos cosas: (1) “su perseverancia en las buenas obras” ("su constancia en la práctica del bien", LPD) y (2) su búsqueda de "gloria, honra e incorrupción". Para algunos intérpretes la palabra "perseverancia" es la clave. Presupone una confianza en Dios más allá de los esfuerzos propios. "Gloria, honra e incorrupción" son dones escatalógicos firmemente asociados en el pensamiento judío con la vida de los hijos de Dios después de la muerte (comp. v. 10; 1 Ped. 1:7). Pablo habla de los que buscan estas bendiciones no de los que las merecen. El comentario de Morris es muy apropiado:
[Pablo] está hablando de una actitud, la de los que buscan ciertas cualidades; no está hablando de los que guardan ciertas leyes o tratan de merecer cierta recompensa. La confianza de esta gente está en Dios, no en sus propios logros. El habla de aquellos cuyas vidas están orientadas en cierto sentido . . . . La inclinación de sus vidas es hacia cosas celestiales. Personas con esta disposición reciben “vida eterna”. El énfasis en no está tanto en la duración de la vida sino en su calidad. Es el término amplio para designar el estado final de bendición del salvado.
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