Si el hermano pecare

 Si el hermano pecare


Mateo 18:15-20

Los pasos que hemos de seguir cuando un hermano peca.

I. Ir al hermano.

Barclay: La bondad y el perdón cristianos significan que un hombre que está en el error no debe ser dejado a seguir como él quiera. Tal hombre tiene que ser guiado y corregido y, si hay necesidad, disciplinado para que vuelva al camino correcto. No obstante, siempre se ha de llevar a cabo esta disciplina con amor humilde, y no con condenación farisaica. Siempre debe hacerse con el deseo de reconciliación y nunca con el deseo de vengarse. 

Cristo aquí da a los creyentes una responsabilidad muy grande. Cuando recibimos a un hermano en el compañerismo de la iglesia, asumimos cierta responsabilidad por su éxito en la vida cristiana. 

La responsabilidad del cuidado mutuo es de cada creyente. Lucas 17.1-3. No es del pastor, ni de los diáconos, ni de cierta comisión, sino de todos. Hay una responsabilidad de no ser ocasión de ofensa y recuperar al que ha cometido una ofensa.

Algunos mss. no tienen “contra ti” en vs. 15. BSU lo incluye entre corchetes con calificación de “C”. El pasaje paralelo Lucas 17.2-3 parece contemplar las dos posibilidades: Así que, ¡cuídense! Si tu hermano peca, repréndelo; y si se arrepiente, perdónalo. 4 Aun si peca contra ti siete veces en un día, y siete veces regresa a decirte “Me arrepiento”, perdónalo. (NVI) 

Gá. 6.1-2

Stg. 5.19-20

La obligación del discípulo de Cristo es clara. Cuando peca el hermano, ha ir directamente a él, no al pastor, ni escribirlo una carta, sino ir y hablar personalmente con el hermano. La responsabilidad es del que sabe de la situación, del que está más cerca.

II. Reprenderlo. “hazle reconocer su falta” (DHH). “hazle ver su falta” (NVI). Mostrarle su error. Es asunto de explicar, exponer y no condenar. BC: “corregirle”.

III. Tomar dos o tres otras personas.

Barclay: El tomar dos o tres personas sabias puede ayudar el proceso de corrección y/o reconciliación. Puede ser que seamos nosotros y no el otro el que esté equivocado. Hablar del asunto con personas sabias presentes es crear un nuevo ambiente en el cual hay la posibilidad de vernos como otros nos ven. Los rabinos aconsejaban a no juzgar nada por si mismo solo, porque nadie puede juzgar por si mismo solo sino uno, Dios.

IV. Llevarlo a la iglesia.

Barclay: Nunca se resuelven dificultades por medio de ira a juicio o por medio de argumentos sin Cristo. Es en un ambiente de oración cristiana, de amor cristiano y de compañerismo cristiano que se puede arreglar el problema. 

V. Tenerlo como uno que es extraño a la comunidad de fe.

Ocultar al hermano la seriedad de la situación, no decirle la verdad referente a su condición no es amor. El debe hacer frente al hecho de que se trata de un asunto serio, de nada menos que su salud espiritual. 



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