Un texto de aliento para 2023(2026)

 Un texto de aliento para 2023(2026)

Hoy es el tercer domingo de un nuevo año. Estamos todavía acostumbrándonos a pensar que el año es 2023(2026) y no 2022(2025). Hay creyentes que al principio de un nuevo año eligen un texto como una especie de texto lema para el año que se inicia. En esta mañana quisiera proponerles un versículo que puede servir como texto lema para 2023(2026). Se encuentra en el relato del traspaso del liderazgo del pueblo de Israel de Moisés a Josué en Deuteronomio 31.1-8. Una nueva etapa se inicia en la vida del pueblo de Israel y las palabras de Moisés parecen apropiadas para nosotros al iniciar un nuevo año.

Fue Moisés y le dirigió estas palabras a todo Israel. Les dijo: "Ya tengo ciento veinte años de edad y no puedo salir ni entrar. Además de esto, Jehová me ha dicho: "No pasarás este Jordán". Jehová, tu Dios, él pasa delante de ti; él destruirá a estas naciones delante de ti, y las heredarás. Josué será el que pasará delante de ti, como Jehová ha dicho. Jehová hará con ellos como hizo con Sehón y con Og, reyes de los amorreos, y con su tierra, a quienes destruyó. Los entregará Jehová delante de vosotros, y haréis con ellos conforme a todo lo que os he mandado. ¡Esforzaos y cobrad ánimo! No temáis ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová, tu Dios, es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará".

 Después llamó Moisés a Josué y le dijo en presencia de todo Israel: "¡Esfuérzate y anímate!, porque tú entrarás con este pueblo a la tierra que juró Jehová a sus padres que les daría, y tú se la harás heredar. Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará ni te desamparará. No temas ni te intimides". (Deu. 31.1-8, RVR95)

Con Catalina y nuestro hijo Stanley pasamos el año 1963 en Costa Rica estudiando castellano. En aquel tiempo conocimos a los misioneros Tomás y Beti Law y sus cuatro hijos. Los Law habían servido como misioneros en Cuba y después servirían en España

En el año 1992 la señora de Law visitó la Argentina habló al grupo de misioneros en el país en aquel momento.  Recordó su carrera misionera en Cuba y España y el impacto de la muerte de su esposo después de una larga y difícil enfermedad. Señaló como ciertos versículos la habían sostenida en los momentos difíciles. 

En cierta ocasión el pastor de su iglesia predicó una serie de sermones sobre versículos que sostienen. Uno de estos versículos había sido Deuteronimo 31.8. La señora de Law había tomado este texto como texto lema para su vida y llegó a ser un apoyo en tiempos difíciles. Son palabras de Moisés a Josué. “Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará ni te desamparará. No temas ni te intimides.”

Es una declaración de Moisés en un momento de transición en la historia de Israel. El liderazgo pasa de Moisés a Josué. Los Hijos de Israel inician una etapa crucial en su historia, la etapa de la conquista de la tierra prometida. La declaración de Moisés contiene palabras de aliento a Josué enfatizando la seguridad de la presencia de Dios y asegurando triunfo en la conquista de la tierra.

En Deuteronimo 31:8 encontramos cuatro declaraciones que podemos ver como promesas y dos mandatos. Usamos la estructura del texto para el armado del mensaje en esta mañana. 

I. Cuatro promesas

A. Primera promesa: Dios va delante de nosotros.

Dice Moisés a Josué: “Jehová va delante de ti”. 

Dios va primero. No nos envía donde él no ha ido ya para hacer los preparativos. El año 2023(2026) es un camino desconocido para nosotros. Pero Dios conoce bien el camino. Él va delante de nosotros para hacer los preparativos. El anticipa todas nuestras necesidades. 

No es solamente que Dios prepara el camino, sino que nos ha preparado para el camino que nos espera. Josué podía estar seguro de que Dios iría delante de él preparando todo. Pero podía estar seguro también de que Dios ya lo había preparado para el más grande desafío de su vida. Estaba haciéndolo cuando él servía como ayudante de Moisés y cuando fue elegido como uno de los doce espías enviados para conocer la tierra prometida.


De la misma manera Dios nos ha estado preparando para el camino por donde hemos de pasar durante 2023(2026). Mucho antes de estar nosotros en el lugar, Dios ya estaba preparándonos para enfrentar las circunstancias del nuevo año.


Algunos de los grandes hombres de fe de tiempos pasados hablan del amor preveniente de Dios. Ellos querían decir que Dios en su amor nos anticipa siempre. Ha ido delante de nosotros previniendo, disponiendo todo para el momento de nuestra llegada. Él va adelante ajustando la carga a nuestras fuerzas y allanando el camino para nuestros pies. 

Al comienzo de este nuevo año es apropiado recordar la poesía de un autor desconocido.

Le dije al hombre a la puerta del año:

“Dame una luz para poder andar seguro 

hacia lo desconocido.”

“Ve adelante en la oscuridad, y pon tu 

mano en la mano de Dios.

Eso será mucho mejor para ti que la luz y 

más seguro que una senda conocida.”


Dios va delante de nosotros en este nuevo año.


B. Segunda promesa: Dios nos acompaña.

Dice Moisés a Josué, “él estará contigo”.

En Josué 1.9 Dios mismo reafirma esta promesa a Josué de manera aún más enfática. “Jehová, tu Dios, estará contigo dondequiera que vayas.” (Jos. 1.9, RVR95) Josué no se encontraría en ningún lugar donde no estaba Dios con él. 

La segunda promesa es que Dios nos acompaña. Dios va adelante de nosotros, pero al mismo tiempo está al lado de nosotros. Estará con nosotros durante 2023 dondequiera que vayamos. Aquí está la paradoja. El que va adelante también nos acompaña. Se adelanta de nosotros, pero no nos deja solos. Mientras seguimos sus indicaciones no podemos ir a ningún lado donde él no nos acompaña. 

Todos tenemos miedo de la soledad. Pero si otro nos acompaña, nos sentimos más fuertes, sobre todo si el que nos acompaña conoce el camino y es capaz de ayudarnos en el camino.

Esta promesa nos recuerda las palabras de Jesús a sus discípulos en el aposento alto en la noche en que fue traicionado. Les anticipa su salida de este mundo, pero promete que pedirá al Padre que les envíe otro Consolador, el Espíritu Santo y que él, el Consolador, estará con ellos para siempre. No los iba a dejar como huérfanos. Son las últimas palabras de Jesús en el evangelio de Mateo. “Tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos.” (Mat. 28.28, NTV) 

Nos dicen que el miedo de la muerte que tiene la gente no es tanto el miedo de morir, sino el miedo de morir solo. Aún en esto Dios ha ido adelante. Cristo murió y resucitó.  

C. Tercer y cuarta promesa: Dios no nos dejará ni nos abandonará.

Moisés dice a Josué, no te dejará ni te desamparará”.

Esta declaración refuerza la anterior. El que nos acompaña no nos dejará, ni nos desamparará.

Las versiones inglesas (NASV, NRSV, NEB) tienden a traducir estos verbos “no te fallará, ni te dejará”. Entendidos así los dos verbos hablan de la capacidad de Dios, no nos fallará, y la fidelidad de Dios, no nos abandonará.

Nuestra capacidad de acompañar a nuestros seres queridos muchas veces está condicionada por nuestra habilidad y nuestra fidelidad. Dios no es así. Dios no nos fallará ni nos abandonará. Aun cuando somos infieles, cuando pecamos, él trabajará con nosotros para devolvernos al camino.

El autor de Hebreos escribiendo a creyentes pasando por persecuciones y preocupados por como proveerían para sus familias cita esta parte de nuestro texto. Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora, pues él dijo: “No te desampararé ni te dejaré”. Así que podemos decir confiadamente: "El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre". (Heb. 13.5-6, RVR95)

A la luz de la promesa de Dios no hay razón de temer a nadie. Nunca estaremos en una situación donde tendremos que decir, “Dios me ha abandonado”. Nunca nos fallará, ni nos abandonará.

Cuatro promesas para animarnos y sostenernos durante un 2023 con todas sus circunstancias inciertas y difíciles.

II. Dos mandatos.

Además de las cuatro afirmaciones de nuestro texto, hay dos mandatos. Los mandatos surgen de las promesas. Es precisamente porque Dios va adelante de nosotros, y porque él nos acompaña y porque él no nos falla ni nos abandona que podemos obedecer los mandatos.

A. Primer mandato: No temas.

Es el mandato más repetido de la Biblia. Los estudiosos señalan que la forma prevaleciente del mandato en el N.T. es una prohibición de deja de tener miedo. Es decir, prohíbe la continuidad del temor. La prohibición se pronuncia cuando el miedo ya es un hecho. El miedo es el enemigo universal del hombre. La respuesta al temor es un Dios que va delante de nosotros, que nos acompaña y que no nos falla ni nos abandona.

Todo ser humano tiene miedo de algo. No es asunto de temer o no temer, sino de tener recursos para hacer frente al temor. ¿Cuál es su miedo? ¿El dolor? ¿El fracaso? ¿La enfermedad? ¿La falta de recursos? ¿La muerte? 

Con estas promesas puede hacer frente a su miedo durante 2023(2026).

B. Segundo mandato: “No te intimides”.

La BLA y DHH y varias otras versiones (BNP, CAB, Per) traducen este segundo mandato, “no te acobardes”. La traducción de LA es llamativa. “¡Echa fuera el miedo y la cobardía!” El miedo nos hace achicarnos frente a las oportunidades de la vida.

Dice Pablo a Timoteo “no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.” ( 2 Tim. 1.7, RVR95)

Si no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, ¿de dónde viene? Viene del enemigo. 

En lugar de no intimidarnos la NVI dice “no te desanimes”. Cinco versiones inglesas recientes (NASV, NRSV, NEB, NIV, NLT) coinciden en entender que el segundo mandato se refiere al desaliento. El desaliento viene cuando hay problemas y fracasos. Aparece cuando el éxito en el esfuerzo se demora y las cosas no nos salen como queremos. 

El miedo y el desaliento son los grandes aliados del diablo. Algunos de nosotros estamos cansados de situaciones con las cuales hemos estado luchando por mucho tiempo. El Dios que va delante de nosotros, que nos acompaña y que nunca nos falla ni nos abandona, nos exhorta en esta mañana a no desalentarnos. 

Cierre:  En su mensaje a los misioneros en aquella visita a Buenos Aires, la sra. de Law recordó sus años de ministerio. Fueron a Cuba al principio de la década del 50. Tenían 24 años y recién habían terminado el Seminario. Fueron por tres meses y se quedaron por ocho años. Tomás era pastor de dos congregaciones de habla inglesa y enseñaba en el Seminario en La Habana. Jóvenes y atrevidos empezaron a construir un templo. Después de comprar un lindo terreno tenían solamente $1.500. Aun así, empezaron a construir y a través de una serie de milagros de Dios un muy pequeño grupo logró terminar el edificio.

Se inauguró no mucho antes de salir ellos de Cuba en 1959 cuando Castro ya estaba en el poder. Ellos no sabían el uso que se daría al edificio en los años siguientes. Durante muchos años la predicación se permitía solamente en edificios en uso como templos. Este edificio era el único lugar de testimonio del evangelio en una zona muy grande de La Habana. 

En 1991 después de más de 30 años Beti pudo volver a Cuba y estar en una reunión de la asociación de iglesias bautistas de La Habana en este templo. Hubo 450 personas presentes. Algunas habían viajado horas para estar presente. Los Law no sabían el uso que se daría al edificio, pero el Dios que va delante de nosotros, nos acompaña y nunca nos deja ni nos abandona sí sabía. Dios había sido fiel a su promesa.

Es el primer día de un nuevo año. ¿Me permiten sugerir Deuternomio 31 8 como texto lema suyo para 2023(2026)? 

Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará ni te desamparará. No temas ni te intimides". (Deu. 31.1-8, RVR95)

En el comienzo de su carta a los Romanos Pablo afirma que el evangelio “es poder de Dios para la salvación de todos los que creen” (Rom. 1.16, NVI). El evangelio es el poder de Dios para salvación solamente para los que creen, para los que confían en Jesucristo. Puede tomar la más importante decisión de 2023 esta mañana mediante una oración de entrega. 












































En su libro Vivir la palabra Waylon Moore narra una experiencia que contó Dawson Trotman en una conferencia. Trotman era miembro del equipo de Billy Graham; trabajaba en el seguimiento de los que hacían decisión de fe. Era el año 1948 y había guerra civil en la China. En menos de dos años los comunistas estarían en control de todo el país y millones morirían. Una misionera, la srta. Jones había completado su licencia en los EE. UU. y volvía al campo misionero. Trotman la acompañó al barco, compartió con ella un versículo y oró por ella. 


Dentro de dos años la srta. Jones estaba en prisión y pastores, misioneros y hombres de negocios estaban muriendo diariamente. Al fin todos los extranjeros fueron expulsados y la srta. Jones viajó en el primer avión que salió. Pasó por la oficina de Trotman para decirle que el versículo que le había dado le había salvado la vida. Lo había aprendido de memoria en el viaje de vuelta a la China. Fue torturado por los comunistas que animaban a los presos a suicidarse. Muchos cedieron bajo la presión. Ella casi se dio por vencida, pero en cada ocasión vino a su mente el versículo. El versículo que había compartido Trotman había salvado su vida.

 

Cuando Trotman terminó su mensaje, los oyentes se acercaron a él para preguntarle cuál había sido el versículo. El preguntó por qué querían conocer el versículo. Le respondieron que sería un versículo ideal para ayudar a personas deprimidas. Trotman se quedó en silencio por un momento y entonces dijo que no les iba decir el versículo. Cuando preguntaron por qué, respondió que hay centenares de versículos así en las Escrituras.


Enfocamos la atención en esta mañana en uno de estos versículos.


La práctica de personas de recursos de enviar gente al lugar hacia donde se dirigen para hacer los preparativos. La comodidad y la seguridad de los viajeros dependen de su conocimiento de los mejores caminos, los lugares más indicados donde parar y los peligros en el camino. De sus conocimientos, habilidad y fidelidad en atender a los preparativos depende la seguridad del viajero.


El objetivo: Ser fortalecidos con poder en el ser interior por el Espíritu mediante las Escrituras.


El resultado: Cristo habitará por fe en el corazón. ¿Habita Cristo en su corazón? Es por fe que ocurre, por una decisión de fe. ¿Ha tomado esta decisión? 



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