El cumplimiento del plan redentor divino (11:1-36) Parte II
6 Y si es por la gracia, no procede de las obras; de otra manera, la gracia ya no sería gracia. La primera parte del versículo no tiene verbo y los traductores de RVA han suplido dos verbos diferentes: “es” y “procede”. BLA suple el mismo verbo en las dos frases y su traducción es preferible: “si es por gracia, ya no es a base de obras”. Aunque el sentido de esta oración es bastante claro, el sujeto de los verbos sobreentendidos no es explícito. Quizás, se debe entender que la existencia del remanente es por gracia y no en base a obras. Morris aclara que “ya” aquí no quiere decir que alguna vez era en base a obras, sino que una vez que se haya puesto en claro que es por gracia entonces no puede haber ninguna duda de que no es en base a obras.
La segunda parte de la oración subraya el hecho de que si fuera por obras entonces gracia dejaría de ser gracia. Vale decir, las dos maneras de pretender ser incluido en el pueblo de Dios se excluyen mutuamente. Son como el agua y el aceite que no se mezclan. Recuerda lo que Pablo dice a los gálatas con respecto a su intento de combinar la gracia y la ley: “Vosotros que prentendéis ser justificados en la ley, ¡habéis quedado desligados de Cristo y de la gracia habéis caído!” (Gál. 5:4). La gracia es anulada si se da lugar a la admisión al pueblo de Dios en base a obras. RV tiene una frase adicional al final del versículo: “Y si es por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no sería obra”. Esta frase falta en los manuscritos más antiguos. Parece ser una nota posterior al margen por algún escriba que se incluyó en el texto de los manuscritos más recientes.
7 ¿Qué, pues? Lo que Israel busca, eso no alcanzó, pero los elegidos sí lo alcanzaron; y los demás fueron endurecidos. La pregunta al principio del versículo introduce la conclusión que se puede sacar de lo expuesto en los primeros seis versículos del capítulo. “Lo que Israel busca” no se identifica, pero se entiende que se refiere a la justicia (comp. 9:30-32). Israel como nación no alcanzó la justicia que estaba buscando, sin embargo, los elegidos dentro de Israel sí la alcanzaron. Los demás que fueron endurecidos se refiere a los de más de Israel (Compárese 9:18 donde aparece un verbo diferente.). La voz pasiva, “fueron endurecidos”, puede ser una manera de decir que Dios los endureció o puede ser que se refiere simplemente al hecho del endurecimiento sin contemplar algún agente responsable. Cranfield señala que el verbo traducido “endurecer” se usa en sentido médico para indicar la formación de piedras en la vejiga y posteriormente en sentido metafórico para referirse al endurecimiento del corazón.
8 como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos para no ver, y oídos para no oír, hasta el día de hoy.
El apóstol apoya la declaración con respecto a endurecimiento con una cita que combina frases de dos pasajes, Deuteronomio 29:4 e Isaías 29:10, y recuerda otro pasaje, Isaías 6:9-13. La palabra traducida “estupor” se refiere al acto de “punzar” o “picar” y aparentemente designa la sensación cuando alguna parte del cuerpo esta adormecida por una picadura. Dios les dio “un espíritu insensible” (NVI) o “un espíritu de embotamiento” (BJ). “Dios los hizo espiritualmente insensibles” (DHH y BI).
Sus ojos no ven y sus oídos no oyen. Los órganos que deben estar más sensibles a la dirección de Dios no funcionan. Las tres expresiones describen a personas que están muertas en cuanto a la percepción de lo espiritual; como personas sin vida, no responden a los intentos de Dios de comunicarse con ellos. En el caso de los ejemplos citados por Pablo, la gente está en la situación que se describe por elección propia. Dios simplemente confirma en ellos la condición de estupor espiritual que ellos mismos han escogido.
Pablo aplica a los judíos de su día la frase “hasta el día de hoy” de Deuteronomio 29:4. La misma situación de estupor espiritual a que se refieren Deuteronomio e Isaías persistía entre la mayoría de los judíos en el tiempo de Pablo.
9 Y David dice: Que su mesa se convierta en trampa y red, en tropezadero y retribución para ellos. Pablo ahora cita Salmo 69:22-23 en apoyo de su argumento, un salmo citado con frecuencia en el Nuevo Testamento especialmente en relación con la muerte de Jesús (Mat. 27:34, 48; Mar. 15:23,, 36; Luc. 23:36; Juan 2:17; 15:25; 19:29; Hcch. 1:20; Rom 15:3; Heb. 11:26). El salmista está invocando juicio sobre los que lo persiguen.
Se han dado muchas explicaciones de la figura de la mesa convirtiéndose en trampa. Ninguna explicación es muy convincente y parece mejor entender que es simplemente una alusión a la forma como bendición y privilegio se vuelven tropiezo y ocasión de juicio. El cuadro de juicio sobre Israel por rechazar al Mesías recuerda palabras de Jesús en más de una ocasión en el mismo sentido. Es una advertencia en lenguaje severo como indica la multiplicación de expresiones, “trampa y red”, “tropezadero y retribución”. La advertencia es con respecto a la responsabilidad de privilegio espiritual y la traducción de DHH es sugestiva: “Que sus banquetes se les vuelvan trampas y redes, para que tropiecen y sean castigados”.
10 Que sus ojos se oscurezcan para no ver, y haz que su espalda se doblegue para siempre. La primera frase del versículo retoma la idea de insensibilidad espiritual a que se refiere el versículo 8 y puede explicar porque Pablo ha pensado en citar este pasaje en este contexto. La segunda parte del versículo presenta la figura de la espalda doblada por la opresión, por las cargas o por la tristeza. Cranfield prefiere como traducción de la última frase del versículo “continuamente” (también BC) en lugar de “para siempre”. Vale decir, mientras dure está condición no habrá interrupción pero la condición no es permanente. De cualquier manera, la frase enfatiza las consecuencias de largo alcance del rechazo del Mesías por Israel. La larga historia de sufrimiento de los judíos confirma las consecuencias trágicas que preveia Jesús y Pablo. ¡Tanta oportunidad desaprovechada y tan duras consecuencias!
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