El cumplimiento del plan redentor divino (11:1-36) Parte III
2. La exclusión de Israel no es permanente (11:11-24).
En el capítulo 11 Pablo está respondiendo a la pregunta “¿Acaso rechazó Dios a su pueblo?” (11:1). La respuesta es negativa y se dan tres razones de esta respuesta. La primera razón es porque hay un remanente creyente en Israel (11:1-10). Ahora, dará una segunda razón. La exclusión de Israel no es permanente. De hecho, su exclusión ha dado lugar al ingreso de los gentiles al pueblo de Dios; a su vez, la inclusión de los gentiles provocará a celos a los judíos y contribuirá a su restauración. El apóstol espera que su ministerio entre los gentiles de esta manera influya en la salvación de su pueblo. Si la presente exclusión de los judíos ha resultado en un beneficio tan grande para los gentiles, ¿cuánta gloria más significará para los gentiles la restauración plena de Israel?
11 Pregunto pues: ¿Acaso tropezaron para que cayesen? ¡De ninguna manera! Más bien, con la transgresión de ellos ha venido la salvación a los gentiles, para que ellos sean provocados a celos. Pablo usa una pregunta para avanzar en el argumento como en 11:1 y de la misma manera que en 11:1, aunque no hay indicación específica del sujeto de los verbos, se entiende que se refieren a los judíos no creyentes. La forma de la pregunta, la misma que se utiliza en 11:1, anticipa una respuesta negativa como indica la traducción de RVA y la respuesta de Pablo que NBE traduce, “Por supuesto que no”.
No obstante estas semejanzas, los verbos usados son diferentes. En 11:1 Pablo pregunta si Dios ha rechazado a su pueblo y aquí pregunta si el pueblo ha tropezado de tal manera de caer. Pablo ya ha dicho que los judíos tropezaron en su rechazo del Mesías (9:32-33) y aunque el verbo usado en el griego no es el mismo en los dos pasajes, es el mismo concepto. Aquí el apóstol califica el tropiezo con una expresión adicional, “para que cayesen”.
Es mejor entender que la frase indica resultado y no propósito, “tropezaron con el resultado de que cayeron”. Además, la frase indica un tropiezo y una caída definitiva. Uno puede tropezar, caer, levantarse y seguir. Pero es claro que aquí se refiere a una caída definitiva. NVI traduce: “¿Acaso tropezaron para no volver a levantarse?” (“para quedar caídos”, BJ; “cayeron por completos”, DHH). Israel ha tropezado, pero el tropiezo no significa una caída definitiva.
Se explica porque la caída no es definitiva. Ha resultado en la salvación de los gentiles y esto, a su vez, provocará a celos a Israel. Esta es la interpretación de Pablo de Deuteronomio 32:21 que ya ha sido citado en 10:19. La salvación de los gentiles está destinada a hacer que los judíos busquen la misma bendición que ven en los gentiles. La dura observación de Morris es pertinente. “En lugar de mostrar . . . lo atractivo del camino cristiano, cristianos característicamente han tratado a los judíos con odio, prejuicio, persecución, [y] malicia . . . .” Morris en una nota cita la observación de Robert Haldane en su comentario sobre Romanos. El juicio de Dios sobre los judíos nos muestra que a veces los castigos más severos y terribles del Señor pueden ser la expresión de motivos infinitamente sabios y amorosos.
12 Y si su transgresión es la riqueza del mundo y su fracaso es la riqueza de los gentiles, ¡cuánto más será la plena restauración de ellos! Cranfield observa que el versículo 11 puede haber dado la impresión que el único motivo de la salvación de los gentiles era provocar a los judíos a celos. El versículo 12 sirve para corregir esta idea equivocada. Pablo usa dos términos para describir lo que ha pasado con Israel: “transgresión”, palabra que ha usado en el versículo 11, y “fracaso”, una palabra muy infrecuente (Los únicos otros pasajes donde aparece son Isa. 31:8 en la LXX y 1 Cor. 6:7.) que RV traduce “defección”. El resultado de su “transgresión” y “fracaso” o “defección” ha sido la “riqueza del mundo” y “la riqueza de los gentiles”. Es claro que las expresiones “el mundo” y “los gentiles” se refieren a las mismas personas; “el mundo” las describe en términos de ser los habitantes del mundo, mientras “los gentiles” las describe en términos de su situación religiosa, son paganas.
La palabra “riqueza” puede tener el sentido propio de valores, pero aquí se usa metafóricamente para indicar bendiciones. El sentido es el mismo del término “salvación” en el versículo anterior. Si el fracaso de Israel ha significado la salvación de los gentiles, ¡Cuánta más bendición significará su “plena restauración”, literalmente “su plenitud” (Así traduce BLA; LPD trduce “su conversión total”.)! La “plenitud” de los judíos debe significar lo mismo que la “plenitud” de los gentiles en 11:25. Como dice Bruce, a la conversión en escala grande de los gentiles se seguirá la conversión en escala grande de Israel (11:26). Los gentiles no deben pensar que la conversión de Israel significará una merma en las bendiciones para ellos; en realidad, significará mayores bendiciones
13 Y a vosotros los gentiles digo: Por cuanto yo soy apóstol de los gentiles, honro mi ministerio. Pablo se dirige a sus lectores como gentiles, otra referencia que sugiere que la iglesia de Roma era mayoritariamente gentil. Quizás ellos están pensando que toda esta atención a los judíos tiene poco que ver con ellos. Sin embargo, el apóstol insiste en que él es el “apóstol de los gentiles” y que honra (El verbo usado normalmente se traduce “glorificar”.)su ministerio. Está plenamente comprometido con el cumplimiento de la misión a los gentiles.
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