Estoy contigo

 Estoy contigo


Introducción: Después de la primera operación para extirpar el melanoma en diciembre de 1979, estuve leyendo en mi programa de lectura de la Biblia el libro de Jeremías en la Biblia de Jerusalén. Descubrí una promesa de Dios que se repite por lo menos siete veces en el libro. Leí la promesa por primera vez el 10 de diciembre, justo el día antes de recibir el informe del patólogo que recomendaba una segunda operación. Esta promesa me sostuvo durante aquella época difícil.  

 No tengas temor de ellos, porque yo estaré contigo para librarte, dice Jehovah. (Jeremías 1:8)

 Lucharán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estaré contigo para librarte, dice Jehovah. (Jeremías 1:19)

Te pondré ante este pueblo como un muro fortificado de bronce. Lucharán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estaré contigo para salvarte y librarte, dice Jehovah. Te libraré de la mano de los malos, y te rescataré de la mano de los tiranos. (Jeremías 15:20-21)


 Pero Jehovah está conmigo como poderoso adalid. Por eso los que me persiguen tropezarán y no prevalecerán. Serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán. Tendrán perpetua afrenta, que jamás será olvidada. (Jeremías 20:11)


 ``Pero tú no temas, oh siervo mío Jacob, ni desmayes, oh Israel, dice Jehovah. Porque he aquí, yo soy el que te salva desde lejos; y a tu descendencia, de la tierra de su cautividad. Jacob volverá y estará tranquilo; estará confiado, y no habrá quien lo atemorice.

 Porque yo estoy contigo para salvarte, dice Jehovah. Ciertamente haré exterminio en todas las naciones entre las cuales te he dispersado; pero en ti no haré exterminio, sino que te castigaré con justicia. De ninguna manera te daré por inocente. (Jeremías 30:10-11)

 No temáis al rey de Babilonia, de quien tenéis miedo. No le temáis, dice Jehovah, porque yo estoy con vosotros para salvaros y para libraros de su mano.

 Os mostraré misericordia, de manera que él se compadecerá de vosotros y os hará volver a vuestra tierra. (Jeremías 42:11-12)

 ``Pero tú no temas, oh siervo mío Jacob, ni desmayes, oh Israel. Porque he aquí, yo soy el que te salva desde lejos; y a tu descendencia, de la tierra de su cautividad. Jacob volverá y estará tranquilo; estará confiado, y no habrá quien lo atemorice.

 ``Tú no temas, oh siervo mío Jacob, porque yo estoy contigo, dice Jehovah. Ciertamente haré exterminio en todas las naciones a las cuales te he expulsado; pero en ti no haré exterminio, sino que te castigaré con justicia. De ninguna manera te daré por inocente.'' (Jeremías 46:27-28)


Las primeras tres veces aparece como una promesa de Dios al profeta. La cuarta vez aparece como una declaración de confianza del profeta. Las últimas tres veces aparece como una promesa al pueblo en medio.


Describir la situación de Jeremías profeta durante los últimos años del reino del sur incluyendo la conquista por los babilonios en varias etapas empezando en 605 y terminando en 586 a. de J.C. Vivió la renovación bajo Josías, pero vivió los momentos difíciles de la caída del reino del sur.

¡Que importante habrá sido esta palabra para el profeta y para el pueblo en un momento tan crítico! El Señor estaba presente:

1. Para salvar el profeta en los preligros y los desafíos de la misión (1:8).

2. Para salvarlo de los que que se oponían (1:19).

3. Para librarlo y salvarlo de un pueblo desobediente (15:20).

4. El Señor estaba con él como un campeón poderoso en la lucha contra los perseguidores (20:11).

5. El Señor estaba con los Hijos de Israel para salvar (30:10-11).

6. Estaba con ellos para salvarlos y librarlos del rey de Babilonia (42:11).

7. Estaba con ellos aun en el cautiverio (46:27-28).


I. La presencia del Señor con nosotros es un hecho.


Mateo 28:20b


Como nos sentimos no lo cambia.


Las circunstancias no lo anulan.


La gente piensa que hay una especie de suerte que determina sin vamos a tener un buen día o un mal día. En inglés a veces se dice: Bajé de la cama del lado equivocado.


Mi experiencia en la operación.


II. El reconocer y afirmar la presencia del Señor depende de nosotros.


Podemos vivir con un sentido de abandono y soledad o podemos vivir en la confianza de que Dios está con nosotros.


A veces he pensado que somos como un niño fastidiado con un juguete que no sabe manejar. Trata de manejarlo por su propia cuenta mientras el padre está allí esperando para ayudarlo. Pero insiste obstinadamente en hacerlo por cuenta propia.


Nosotros a veces insistimos en seguir tratando de resolver nuestros problemas solos cuando Dios esper para ayudarnos.


La actitud de confianza que señala el libro de Jeremías es la clave.


“Bendito el hombre que confía en Jehovah, y cuya confianza es Jehovah. Será como un árbol plantado junto a las aguas y que extiende sus raíces a la corriente. No temerá cuando venga el calor, sino que sus hojas estarán verdes. En el año de sequía no se inquietará, ni dejará de dar fruto.” (Jeremías 17:7-8)


A ti he confiado mi causa (2:12, BJ).


III. Mientras más difícil el camino, más segura la presencia del Señor.


Cierto para Jeremías, para Israel, para mí, para todo hijo de Dios.


Il. Brenda Strauch, "Our Dream Cabin" (clipping) 


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