¿Qué clase de Espíritu?

¿Qué clase de Espíritu?


Intro. Il.

2 Tim. 1:6-10

Timoteo había recibido un don que le capacitaba para el ministerio. Pero era necesario avivarlo periódicamente. Como el fuego que se apaga si no se atiende, así nuestra experiencia de fe necesita atención constante o se apaga. Este es el valor de la comunión diaria con Dios y de la adoración cada semana con los hermanos. 

El don de Timoteo era específico, para su ministerio. Pero todo creyente tiene el don del Espíritu en su vida. El tema de este mes es como permitir que la presencia del Espíritu sea el factor dominante en nuestra vida. ¿Cómo podemos asegurar una presencia plena de Dios en nuestra vida?

En esta mañana, quiero hacernos la pregunta: ¿De qué clase de Espíritu estamos hablando cuando hablamos de ser llenos del Espíritu Santo? ¿Cuáles son las características que distinguen el Espíritu de Dios de otros espíritus?

El N.T. insiste en la multiplicidad de espíritus. Por eso es necesario el don de “discernimiento de espíritus” (1 Cor. 12:10).

Pablo acusa a algunos de los corintios de recibir a los que predican otro Cristo, de recibir a otro evangelio y de recibir otro espíritu diferente del que habían recibido (2 Cor. 11:4). Pablo exhorta a los tesalonicenses a no dejarse mover fácilmente en su modo de pensar ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera de él (2 Tes. 2:2). En 2 Tim. 4:1 Pablo advierte que en los últimos tiempos habrá algunos escucharán “a espíritus engañadores y a doctrinas de dominios”. Juan exhorta a los creyentes a probar los espíritus para ver si son de Dios porque muchos falsos profetas han salido por el mundo (1 Juan 4:1). Advierte sobre el espíritu de verdad y el espíritu de error (1 Juan 4:6).

Nuestro texto es 2 Tim. 1:7:  “porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio” (RV95).

Debemos prestar atención a dos aspectos introductorios de nuestro texto. 

Primero, el sentido de la palabra “espíritu” en nuestro texto. La palabra espíritu en el N.T. tiene por lo menos tres usos. (1) Predominantemente designa al Espíritu de Dios. Cuando los traductores entienden que se refiere al Espíritu de Dios se escribe con mayúscula. (2) A veces designa al espíritu del hombre. 1 Cor. 2:11 dice: “porque ¿quién de entre los hombres conoce las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Del mismo modo, nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios” (RV95). En algunos pasajes es difícil juzgar si se refiere al Espíritu de Dios o al espíritu del hombre. (3) A veces designa a los seres espirituales buenos o malos, ángeles o demonios.

En nuestro pasaje se escribe con minúscula lo que significa que los traductores de RV entienden que se refiere al espíritu del hombre. Esta es la tendencia en general en las traducciones.  Probablemente, ellos han sido influenciados por la declaración negativa con respecto al espíritu que Dios nos ha dado y puede ser que tengan razón. Sin embargo, cuando empieza a hablar de las características positivas parece claro que está refiriéndose al Espíritu de Dios. 

Pablo asocia chárisma con el Espíritu en 1 Cor. 12:5 y 7. Además, el verbo que se usa aquí para “dar” cuando lo que se da a los hombres es pneuma casi siempre en los escritos de Pablo se refiere al Espíritu de Dios (Rom. 5:5; 1 Cor. 12:7; 2 Cor. 1:22; 5:5; 1 Tes. 4:8); excepciones Rom. 11:8 en una cita y posiblemente Ef. 1:17).

De modo que entendemos que aquí Pablo está hablando su Espíritu que el da a los hombres.

El segundo tema tiene que ver con la identidad de “nosotros”. Estará Pablo refiriéndose algo que Dios le ha dado a él y a Timoteo solamente o es algo que es para todos los creyentes. Entendemos que al tratarse del Espíritu de Dios como hemos visto está hablando de algo que Dios ha dado a todos los creyentes.

¿Cómo entonces es el Espíritu que Dios nos ha dado? Hay cuatro expresiones que lo caracteriza. La primera es una expresión negativa y las tres restantes son positivas. Veamos como es el Espíritu del cual debemos ser llenos.

I. Sin temor: No nos ha dado espíritu de cobardía, temor o timidez. 

Evidentemente el temor que aquí se menciona puede tener dos puntos de referencia.

A. Hacia a Dios. Cf. Rom. 8:15: pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el Espíritu de adopción, por el cual clamamos: «¡Abba, Padre!». (RV95)


B. Hacia los hombres. El contexto puede sugerir este sentido de la palabra. 


La timidez de Timoteo


El vs. 8. Por tanto, no te avergüences de 

dar testimonio de nuestro Señor, ni de 

mí, preso suyo, sino participa de las

aflicciones por el evangelio según el 

poder de Dios (RVk95).


II. Poder


El peligro de ver el poder solamente en las manifestaciones sobrenaturales.


Ef. 3:16 para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu (RV 95).


Creo que muchas veces el poder de Dios es sutil. Su obrar no se nota en cosas espectaculares sino en los cambios en nuestra vida que muchas veces no se notan en el momento. Van apareciendo con el correr del tiempo.


Il. Billy Graham


III. Amor: Agape.


El N. T. habla del “amor del Espíritu” (Rom. 15:30). Es por el Espíritu que Dios derrama su amor en nuestros corazones (Rom. 5:5). El amor es la primera evidencia del fruto del Espíritu (Gal. 5:22). Es en el Espíritu que el creyente vive una vida de amor (Col. 1:8).


Definición de Harry Stack Sullivan en Conceptions of Modern Psychiatry: “Cuando la satisfacción, la seguridad y el desarrollo de otra persona llegan a ser tan significativos como la satisfacción, la seguridad y el desarrollo de uno, entonces existe el amor”.


John Powell en su libro The Secret of Staying in Love presenta lo que él llama la anatomía del amor. Es una serie de siete teses. 


A. El amor no es un sentimiento.

B. El amor es una decisión de compromiso.

C. El amor es incondicional.  

D. El amor es para siempre.

E. El compromiso de amor involucra decisiones, decisiones, decisiones.

F. El regalo esencial del amor es un sentido de valor personal.


Cita de Madre Teresa. Más que comida, techo y abrigo, los pobres necesitan un sentido de valor.


G. El amor significa la afirmación del otro, no la posesión del otro.


IV. Dominio propio o prudencia. Los traductores prefieren dominio propio aquí. Algunos comentaristas encuentran una combinación de sentidos. Una prudencia que se refleja en el dominio propio.


En la actualidad en algunos casos se enfatiza la pérdida de dominio propio. La manifestación el Espíritu se busca en expresiones no controladas: reírse incontrolablemente, movimientos no controlados, sonidos de animales. En 1 Cor. 14:32 Pablo dice: Los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas (RV95).

 

Liberación para víctimas de conducta obsesiva y esclavizante. Por ejemplo: la pornografía, la homosexualidad.




 


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