ROMANOS 12 VI. La conducta diaria del hombre justificado (12:1-15:13) Parte IV
2a No os conforméis a este mundo. A la exhortación positiva de 12:1, Pablo ahora agrega una exhortación negativa a no conformarse a este mundo. El término traducido “mundo” significa “edad” y el contraste es entre la edad presente (Comp. 1 Cor. 1:20; 2:6; 3:18; 2 Cor. 4:4; Gál. 1:4) y la edad venidera (Ver Ef. 1:21 donde aparecen las dos expresiones.). El creyente ya ha experimentado las primicias de la edad venidera y, por lo tanto, no puede amoldarse, acomodarse, adaptarse a las formas de la edad presente. El tiempo del verbo aquí sugiere la prohibición de una acción ya en proceso y puede traducirse “dejen de conformarse a este mundo”. El creyente no puede seguir tomando como modelo las costumbres de este siglo como hace todo el mundo.
2b sino transformaos por la renovación de vuestro entendimiento. En lugar de conformarse al mundo actual, el creyente debe transformarse. El verbo que se usa es el mismo que aparece en el relato de la transformación de Jesús (Mat. 17:2; Mar. 9:2). Bruce nota que fuera de estas referencias el único otro lugar donde se usa es 2 Corintios 3:18 que parece un buen comentario sobre Romanos 12:2. “Por tanto, nosotros todos, mirando con el rostro descubierto y reflejando como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en su misma imagen, por la acción del Espíritu del Señor.” El tiempo presente del imperativo griego indica acción continua. La transformación es un proceso que se realiza mediante una constante renovación de la mente por el Espíritu como indica 2 Corintios 3:18. La referencia al “entendimiento” o la mente (“mentalidad”, LPD, NBE; “manera de pensar”, DHH) es importante para subrayar el lugar de la facultad racional en el desarrollo de la vida cristiana. Sin embargo, es claro por lo que Pablo dice a continuación que la palabra traducida “entendimiento” abarca facultades morales y volitivas del hombre.
2c de modo que comprobéis cuál sea la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta. La última oración del versículo puede entenderse como una oración de propósito e introducirse con las palabras “para que” (así RV) o como una oración de resultado e introducirse con las palabras “de modo que” (como RVA). Aquí parece mejor entenderla como una oración de resultado. La palabra traducida “comprobar” puede significar (1) “examinar”, (2) “probar, demostrar”, (3) “aprobar” (después de examinar). En este contexto el sentido “comprobar” o “verificar” parece mejor. ¿Cuál es el resultado de la renovación constante de nuestra manera de pensar por el Espíritu? Es la comprobación o la verificación de la voluntad de Dios en nuestras vidas. No es meramente la capacidad de distinguir (NBE, BJ) o discernir (LPD) la voluntad de Dios sino de comprobarla en experiencia.
La voluntad de Dios se caracteriza mediante tres expresiones: “buena, agradable y perfecta”. Es “buena” en el sentido de que es lo mejor para los propósitos de Dios y, en última instancia, para nosotros mismos. Es “agradable” (Es el mismo término que aparece en el versículo anterior para describir la ofrenda de nuestras personas a Dios.) por que es lo que complace a Dios. Es “perfecta” porque Dios nunca se equivoca en lo que él hace en nuestra vida y en lo que permite que ocurra en la vida de su hijo.
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