Creciendo en visión misionera: Visión del sostén necesario
Mateo 25:14-30 (LBAD)
A veces me he preguntado, ¿Cómo sería la parábola si Jesús la contara hoy? ¿Cuál es la situacióncontemporánea equivalente a las circunstancias del primer siglo? Les sugiero una posibilidad. El dueño y presidente de una compañía conocida de Buenos Aires ha pensado en ausentarse del país por varios meses. La firma está dividida en tres departamentos que corresponden a tres líneas de productos que fabrica y vende. Al frente de cada departamento hay un jefe.
Antes de irse y pensando en el buen funcionamiento de la firma en su ausencia, el presidente se reúne con cada uno de los jefes de departamento e informa de sus planes de ausentarse por unos meses. Para asegurar que cada uno tenga recursos para el buen funcionamiento de su departamento ha arreglado para que estén disponible fondos. En el caso del primero de los jefes son cinco millones de pesos, del segundo son dos millones de pesos y del tercero un millón de pesos de acuerdo a la capacidad de dirección de cada uno y de la importancia y de las posibilidades del departamento a su cargo. Los primeros dos proyectan planes, desarrollan productos y aumentan ventas.
El tercero, sin una lealtad muy firme con la empresa, sin motivación para el trabajo y miedoso de los riesgos involucrados simplemente mantiene el dinero parado durante todo el tiempo por cualquier necesidad no anticipada y sin correr el peligro de perderlo. Al volver, el dueño de la empresa felicita a los doprimeros y los asciende a puestos de mayores responsabilidades. Condena la actitud del tercero y lo despide.
Esto podría ser la forma de la historia en nuestra época. No obstante, más importante que la forma de la historia es lo que Jesús quiso enseñar con ella y la relación de la historia con el tema de la visión que necesitamos del sostén necesario para cumplir con la misión. Quisiera sugerirles que encontramos en la historia una visión de cuatro cosas importante en relación con la misión.
I. Una visión de la soberanía del reino. Estas son parábolas del reino. Reino habla de la autoridad de Dios, de su soberanía. La misión de la iglesia se basa en una comisión de aquel que es Señor del mundo y de la historia. Jesús dijo a sus discípulos antes de ascender al cielo: "Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo" (Mateo 28:18-19). La misión se base en la autoridad del Rey que nos fue transferida por¿ Jesús. Predicamos el evangelio porque hay una gran necesidad espiritual. Pero la razón fundamental de la misión es la orden del Rey.
El éxito de la misión depende en última instancia del poder y recursos del rey y no de la capacidad de la iglesia. El recurso esencial necesario para cumplir con la misión es el del gran Rey a quien pertenece todo.
Debemos evitar, como señala Ladd en su teología del N.T.,
confundir iglesia y reino.
1. La iglesia no es el reino.
2. El reino crea la iglesia.
3. La iglesia reconoce la presencia del reino, anuncia el reino,
estifica del reino, ora para que venga el reino en su plenitud.
4. En este sentido se puede decir que es una agencia del reino,
pero no edifica el reino y extiende el reino solamente en el
sentido de que otros se sometan a la autoridad del reino por su
Me preocupan algunas tendencias actuales en relaciÀ;Àn
con este tema. Creo que el hombre tiende a ocupar el
lugar de Dios. Por ejemplo, algunas de nuestras
canciones requieren una explicación. Cantamos, "te
coronamos". Pero es claro que siempre el de más
autoridad corona a otro de menos autoridad. Si lo
que queremos decir es que estamos reconociendo a
Dios como rey o afirmando que él es rey, el pensamiento
es aceptable. Pero él es rey no importa lo que hacemos
nosotros. Es rey aun cuando no lo reconozco y no es más rey
cuando lo reconozco. Mi actitud no cambia el hecho de su
a su soberanía.
La razón de ser de la misión y su perspectiva de éxito se basan en el hecho de la soberanía de Dios. Creo que a veces nuestra predicación tiene un tono pesimista y casi de desesperación. La recuperación de la visión del reino puede evitar esta distorsión.
II. Una visión de la generosidad del Rey. A. Todos los recursos son suyos.
1 Cr. 29.10-12
Dios puede suplir su necesidad hoy. Puede proveer los
recursos para la misión.
B. Encomienda los recursos a los suyos.
Con toda confianza encomienda sus recursos a los suyos.
C. Se distancia para dar libre oportunidad para el ejercicio de nuestra mayordomia.
III. Una visión de la responsabilidad de los súbditos.
A. Recursos parados.
B. Recursos depositados.
C. Recursos invertidos.
Peligro. Riesgo. Posibilidad de retorno mayor. Actitud
aprobada por el Señor.
Il. Testimonio personal de la manera en que esta parábola influyó en nuestra decisión de responder a la oportunidad de servir fuera de los EE. UU. de N.A.
IV. Una visión del destino de los conde
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