Después del Impacto
Introducción: ¿Qué es lo que el Señor quiere decirnos en esta noche? ¿Cuál es su palabra para esta ocasión al finalizar las actividades públicas principales de Impacto '94? Siento que la palabra indicada se encuentra en Lucas 10:17-20. Jesús ha enviado a los 70
en una misión relámpago para anunciar el reino y ministrar a la gente en los diferentes pueblos y lugares adonde él ha de ir. Ellos han realizado la misión y están de vuelta.
Leer Lucas 10:17-20
¿Qué es lo que debemos sentir nosotros en este culto de agradecimiento al finalizar la etapa pública de Impacto '94? El pasaje sugiere que debe haber:
I. Gozo: Los setenta volvieron con gozo (17a).
Ellos sintieron gozo por el éxito de la misión.
Nosotros hemos sentido en estos días gran gozo por la respuesta de la gente. Hay alegría por las muchas conversiones. Hay gozo en el cielo por el arrepentimiento del pecador. Hay también gozo entre los creyentes. Hemos vuelto a darnos cuenta que este es el gozo más grande que el hijo de Dios puede experimentar.
En el caso de los discípulos, la gira no había sido fácil. Salieron "como corderos en medio de lobos" (Lucas 10:3). Salieron sin "bolsa, ni alforjas, ni calzado" (Lucas 10:4). Debían quedarse en la primera casa donde hubo disposición a recibirlos y comer lo que se les ofrecía en esta casa (10:5, 7). No debían cambiarse de lugar en lugar buscando siempre comodidades mejores. Pero a pesar de las dificultades, volvieron con gozo.
Es así en la obra del Señor. No son las comodidades que en última instancia son motivos de gozo duradero, sino la respuesta de la gente.
La señorita Bertha Smith cuenta su experiencia como misionera en la ciudad de Tsining en el este de China a fines de la década del 30. Las tropas japonesas habían conquistado la ciudad. Vivían las experiencias propias de la guerra y de la ocupación por tropas enemigas. Sin embargo, cuenta del gran gozo que experimentaron por las conversiones. Dice la señorita Smith que vio en un año más conversiones que había visto en veinte y dos años previos de ministerio. Condiciones de vida increíblemente difíciles, pero gran gozo por la respuesta de la gente.
Hemos vuelto a darnos cuenta de la prioridad de compartir el evangelio y del gozo que significa ver la respuesta de la gente. No nos olvidemos de esto. Que siga como motivo de gratitud a Dios.
II. Victoria: "Los setenta volvieron con gozo, diciendo: Señor, ¡aun los demonios se nos sujetan en tu nombre! Él les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo" (Lucas 10:17-18).
Los setenta habían visto el triunfo del reino y se gozaron. Jesús mismo vio en el éxito de la misión la derrota de Satanás.Nosotros también hemos visto en estos días el triunfo del reino. A veces el progreso lento del evangelio nos desalienta. Pero en estos días nos hemos dado cuentadel poder de la Palabra y de la eficacia del Espíritu
Santo. Los hermanos que nos han visitado vuelven a sus iglesias en donde no han experimentado las victorias deestos días. Nosotros nos quedamos con las actividades
más normales. Que en ningún caso nos olvidemos del poder del evangelio. No es necesario conformarnos con resultados pobres. Que la inspiración de estos días
mantenga una convicción fuerte en el poder de la Palabra y del Espíritu Santo.
III. Autoridad: "He aquí, os doy autoridad de pisar serpientes, escorpiones, y sobre todo el poder del enemigo; y nada os dañará" (Lucas 10:19).
Los setenta fueron enviados como delegados personales de Jesús como embajadores que preparaban el camino para su visita posterior. Los espíritus se sujetaban a ellos en el nombre de Jesús (Luc. 10:17). Ellos
anunciaban su reino, su soberanía en lugares donde el diablo intentaba ejercer su autoridad para hacer mal. Nosotros somos enviados especiales. Actuamos en su nombre. Sus recursos est{an a nuestra disposición. Y sus recursos son siempre suficientes. Dijo Jesús: "Como me ha enviado el Padre, así también yo os envio a vosotros" (Juan 20:21).
Incursionar en el campo de operación del enemigo puede causar cierto miedo. Quizás mejor no molestarlo si no nos está molestando. Pero la consigna es precisamente reclamar las esferas de influencia de Satanás para Dios, anunciar su reino, su soberanía. Por eso es
oportuno la afirmación de Jesús. Somos nada menos que los delegados oficiales de Dios en el mundo. Por lo tanto que no tengamos miedo del enemigo caído. El no puede dañarnos.
Anécdota de Peter Cartwright y el presidente Andrew Jackson. Cartwright: "Andrew Jackson irá al infierno si no se arrepiente de sus pecados". Jackson: "Si tuviera un regimiento de hombres como usted, podría conquistar al mundo".
IV. Humildad: "Sin embargo, no os regocijáis de esto, de que los espíritus se os sujeten; sino regocijaos de que vuestros nombres están inscritos en los cielos"
(Lucas 10:20).
Esta declaración de Jesús sorprende. Hasta este punto parece que À)Àl comparte plenamente el gozo de los setenta. Pero ahora hay una advertencia. Las traducciones nos dejan con una impresión casi de
contradicción en la actitud de Jesús. Un comentarista sugiere que aquí debemos entender una forma de expresión semítica. El sentido sería: No se gocen primariamente porque los demonios se os sujetan, sino
porque sus nombres están escritos en el cielo. De hecho, la Biblia Interconfesional traduce la frase de esta manera: "Pero, aun así, no os alegráis tanto de que los espíritus os obedezcan como de que vuestros nombres ya estón escritos en el cielo".
Entiendo que Jesús está pidiendo que ellos vean las cosas en su dimensión verdadera. Está pidiendo una humildad apropiada. Es de su gracia que Dios nos ha salvado. Si después él quiere usarnos en cosas grandes, tengamos siempre en cuenta que sigue siendo de su gracia y no de algún mérito especial nuestro.
El caso de Sansón siempre nos recuerda la necesidad de la humildad y dependencia de Dios. El ejemplo clásico de un hombre en quien el poder del Espíritu se manifiesta
en el A.T. Pero que tragedia al final. Hay ejemplos demasiado conocidos de ungidos que han caído como para que nos olvidemos de la importancia de lo que Jesús está diciendo aquí.
No permitamos que el éxito nos dé una impresión equivocada de nuestro lugar en la obra de Dios. Como decía la Madre Teresa, "Soy un simple lápiz en las manos de Dios".
La etapa de actividades públicas de Impacto '94 se cierra. Que no nos olvidemos de las lecciones aprendidas:
Gozo por el motivo correcto, la redención de vidas.
Victoria al anunciar el reino y ver caer a Satanás.
Autoridad de actuar en el nombre de Dios sin miedo del enemigo. Humildad para reconocer que somos simples pecadores salvados por la gracia, instrumentos en manos de Dios para los propósitos del reino.
Comentarios
Publicar un comentario