La Iglesia: Una comunidad profética
El tema de la mañana, “La Iglesia: Una comunidad profética” enfoca uno de los términos de moda en el ambiente evangélico argentino. Hoy se habla mucho de la recuperación del ministerio profético. A veces el término aparece en contextos que sorprenden. Repasando un número reciente de El Puente, el lector encuentra referencias a un “Seminario profético sobre la niñez y la adolescencia” y a “Ministración profética” en otro seminario sobre liderazgo.
¿Cuándo es la iglesia una comunidad profética? Hace unos días usando un programa bíblico para computadora que tengo busqué todos los pasajes en el N.T. donde aparecen las palabras, profecía, profeta y el verbo profetizar en sus varias formas. Dediqué varios días a la lectura y reflexión sobre estos pasajes, un ejercicio que resultó muy edificante. En esta mañana quisiera sugerir tres características de una iglesia que es una comunidad profética.
Una iglesia es una comunidad profética cuando:
I. Ha comprendido lo que es la función profética en el contexto bíblico.
A. Las dos tendencias en la comprensión de la función profética.
(1) Una tendencia es entender que el profeta es esencialmente una
persona que puede declarar lo desconocido y, sobre todo, anticipar los eventos futuros. El profeta es un adivino.
Hubo siempre una gran precoupación acerca del futuro. Los “profetas” y los adivinadores siempre han tenido una clientela preparada. Leyendo las tarjetas, la mano, etc. El A. T. condena la práctica de la adivinación en términos muy fuertes. Lev. 19:26, 31;: 20:6; Deut. 18:9-12
"Cuando hayas entrado en la tierra que Jehovah tu Dios te da, no aprenderás a hacer las abominaciones de aquellas naciones: No sea hallado en ti quien haga pasar por fuego a su hijo o a su hija, ni quien sea mago, ni exorcista, ni adivino, ni hechicero, ni encantador, ni quien pregunte a los espíritus, ni espiritista, ni quien consulte a los muertos. Porque cualquiera que hace estas cosas es una abominación a Jehovah. Y por estas abominaciones Jehovah tu Dios los echa de delante de ti. (Deut. 18:9-12, RVA)
(2) La otra es entender que el profeta es esencialmente un vocero de
Dios, uno que comunica el mensaje que ha recibido de Dios que puede incluir el anuncio de lo que Dios.
B. El modelo bíblico del profeta?
La palabra “profeta” tiene varios sentidos en el N.T.
(1) Los personajes del A.T., el uso predominante de la palabra
(2) Los escritos de estos personajes, le Ley y los Profetas
(2) El Mesías, p. e., un profeta como Moisés
(3) Un hombre de Dios, la opinión de la gente con respecto a Juan y
opinión del ciego de Juan 9 acerca de Jesús
(4) Uno que declara lo desconocido, Mateo 26:68; Lucas 22:64; Juan 4:19
(5) Uno que ejerce un ministerio profético en la iglesia como ministerio especial o ocasional.
(6) Los falsos profetas
Repasar la evidencia del A.T. y la que tiene que ver con Juan el Bautista y Jesús. El profeta aparece como alguien que por inspiración ha percibido con claridad cual es la situación de la sociedad contemporanea delante de Dios; denuncia sin titubeos el pecado, y anticipa sus consecuencias. Declara con la autoridad de Dios un mensaje de condenación del pecado con la perspectiva de juicio o de liberación. El profeta a veces anticipa lo que va a suceder no tanto como una adivinación suelta, sino como una reflexión profunda sobre la situación del momento. En especial anticipaba los acontecimientos asociados con la venida del Mesías.
Creo que Santiago 5:10 los caracteriza bien: Hermanos, tomad por ejemplo de aflicción y de paciencia a los profetas que hablaron en el nombre del Señor. (RVA) El profeta es uno que habla en nombre del Señor.
C. El cuadro del ministerio profético en 1 Cor. 14
Leer 1 Cor. 14:1-5, 22-33
(1) Finalidad: Edificación, exhortación, consolación (14:3)
Judas y Silas ejemplos: Judas y Silas, como también eran profetas, exhortaron a los hermanos con abundancia de palabras y los fortalecieron. (Hechos 15:32, RVA)
(2) Modalidad: Ordenada y consciente. los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas; (14:32, RVA)
(3) Fuente: Dentro de la misma congregación
(4) Autenticidad: Evaluada por la congregación misma: los demás disciernan. (14:29, RVA)
(4) Resultado: convicción de pecado (14:24-25)
D. Tendencias que preocupan
Algunas de las prácticas en ciertos ambientes evangélicos actuales me preocupan. El anuncio de las situaciones personales de miembros de la congregación: pecados, enfermedades, decisiones personales, lugar y características de ministerio, etc.
Gordon Fee, God’s Empowering Presence, p. 170: “No hay evidencia paulina para el fenómeno conocido en círculos contemporáneos como ‘profecía personal’, mediante la cual alguien profetiza con respecto a la vida de otros con respecto a asuntos muy personales. Donde tal cosa puede parecer ser el caso (p. e., 1 Tim. 1:18; 4:14), hay una afirmación comunitaria (testing?) mediante la imposición de las manos de los ancianos. En cambio, la profecía parece ser un asunto estrictamente comunitaria, para el bienestar de la vida corporativa de la comunidad”.
Referirse al caso de Agabo en Hechos 21:10-14. Agabo no reveló a Pablo nada que él no lo sabía; ya había pedido a los romanos que oraran para que él fuese “librado de los que son desobedientes en Judea” (Rom. 15:31). Tampoco indicó lo que Pablo debía hacer. Era la gente que acompañaba a Pablo y los residentes de Cesarea que rogaron que no fuera. La voluntad de Dios no se reveló en lo que dijo el profeta, sino en lo que sintió Pablo.
Dice Hechos 21:13-14: Entonces Pablo respondió: -- ¿Qué hacéis llorando y quebrantándome el corazón? Porque yo estoy listo no sólo a ser atado, sino también a morir en Jerusalén por el nombre del Señor Jesús. Como él no se dejaba persuadir, desistimos diciendo:-- Hágase la voluntad del Señor. (RVA)
D. Dos observaciones finales:
(1) El profeta en su esencia es alguien que habla en nombre de Dios no un adivinador. Su ministerio puede incluir el anticipo de acontecimientos futuros sobre todo cuando se trata de la misión salvífica, el curso del plan redentor de Dios.
(2) Debemos estar atentos a la inspiración profética del cuerpo. El consejo de Pablo es importante aquí: “No apaguéis el Espíritu; no menospreciéis las profecías” (1 Tes. 5:19-20).
Il. Citar a Blackaby, la manifestación del Espíritu en el cuerpo, la gente llamaba para comunicar su inspiración
El joven que citó el texto de Joel y se desató un avivamiento
II. Es fiel a la revelación profética de las Escrituras.
Estoy en deuda con John Stott para un discernimiento mucho más claro de este tema en su comentario sobre Efesios 2:20.
Habéis sido edificados sobre el fundamento de los apóstoles y de ílos profetas, siendo Jesucristo mismo la piedra angular. (RVA)
Refiriéndose a este versículo, Stott dice: “Ya que tanto apóstoles como profetas tenían un rol de enseñanza, parece claro que lo que constituye el fundamento de la iglesia no es ni las personas ni sus cargos, sino la instrucción. Más aun, debemos pensar en ellos como maestros inspirados, órganos de revelación divina, portadores de autoridad divina. La palabra ‘ap[ostoles ‘ aquí no puede ser un término genérico para misioneros o fundadores de iglesias u obispos u otros líderes eclesiásticos; en lugar de dellos, denota el grupo pqueño y especial que Jesús eligió, llamado y autorizado para enseñar en su nombre, y que fueron testigos ocualres de su resurrección . . . . La palabra ‘profetas’ también indica maestros inspirados a quienes la palabra de Dios les había llegado y quiienes trasmitían dicha palabra fielmente . . . . La referencia debe ser a un pequeño grupo de maestros inspirados, asociados con los apóstoles, quienes junto con ellos daban testimonio de Cristo y cuya enseñanza derriba de la revelación (3:5) y era de carácter fundacional.”
Después de haber leido las palabras de Stott, empecé a advertir que nuestra Biblia bien puede describirse como una revelación apostólica/profética. Fíjense en los siguientes textos:
En otras generaciones, no se dio a conocer este misterio a los hijos de los hombres, como ha sido revelado ahora a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu, (Eph. 3:5, RVA)
para que recordéis las palabras que antes han sido dichas por los santos profetas, y el mandamiento del Señor y Salvador declarado por vuestros apóstoles. (2 Pedro 3:2, RVA)
Y al que puede haceros firmes -- según mi evangelio y la predicación de Jesucristo; y según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos, 26 pero que ha sido manifestado ahora; y que por medio de las Escrituras proféticas y según el mandamiento del Dios eterno se ha dado a conocer a todas las naciones para la obediencia de la fe -- , (Rom. 16:14-25, RVA)
Noten “las Escrituras proféticas”.
También tenemos la palabra profética que es aun más firme. Hacéis bien en estar atentos a ella, como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que aclare el día y el lucero de la mañana se levante en vuestros corazones. Y hay que tener muy en cuenta, antes que nada, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada; porque jamás fue traída la profecía por voluntad humana; al contrario, los hombres hablaron de parte de Dios siendo inspirados por el Espíritu Santo. (2 Pedro 1:19-21, RVA)
Leerla y obedecerla.
III. Su mensaje es un mensaje profética.
Ejemplos: Miqueas, Amos, Jeremías, Isaías, Juan, Jesús
El profeta necesita una valentía especial. No es difícil condenar el pecado de los gobernantes y la sociedad. Es mucho más difícil condenar el pecado del pueblo de Dios. Hay presiones de recortar el mensaje. El profeta depende del sostén de la congregación, tiene amigos en la congregación, quiere ser querido por la congregación. Si la congregación quiere ser una congregación profética debe defender con toda su alma la libertad del púlpito.
Porque vendrá el tiempo cuando no soportarán la sana doctrina; más bien, teniendo comezón de oír, amontonarán para sí maestros conforme a sus propias pasiones, (RVA)
Si la predicación no nos incomoda, habría que preguntarnos si el mensajero es fiel a su comisión.
Jesús el ejemplo en Mateo 23
Nuestros pecados: consumismo, hedonismo, frialdad, falta de compromiso, falta de corazón quebrantado, falta de valentía en el testimonio
Caio Fabio en su libro La crisis de ser y de tener. Tendencias negativas:
1. Tendencia hacia un dualismo: Historia versus trans-historia. Uno de los mayor representantes de este creciente dualismo el movimiento de guerra espiritual. “Ata a todos los demonios allá en la regiones celestes, pero se olvida que los demonios humanos continúan sueltos aquí.”
2. Tendencia hacia una irresponsabilidad histórico-social. El problema se la injusticia social no se soluciona con solo decir, “¡Sal, demonio de la injusticia!”. Hay luchar por cambios en los sistemas. Ni la maldición psicológica pueda curar ordenando, “¡Sal, demonio de la inferioridad!”. Hay ayudar a las personas a romper los condicionamientos mentales.
3. Tendencia hacia un numerismo liso y llano. En Brazil hay 80,000 lugares de culto cristiano. La macumba, el espiritismo y otras forma de ocultismo juntos no pueden contar un número semejante. Pero la influencia sobre la sociedad es absolutamente mínima.
4. Tendencia hacia un biblicismo sin la Palabra de Dios. Mucha gente ama la Biblia como libro, pero pocos lo leen, lo estudian y lo guardan en el corazón. Nunca hemos estado tan cerca de una fe ignorantemente medieval como ahora.
Jesús pregunta si los galileos cuya sangre Pilato había mezclado con los sacrifios de ellos o los 18 sobre quienes cayó la torre de Siloé eran más pecadores que todos los demás. Responde: “Os digo que no; más bien, si no os arrepentís, todos pereceréis de la misma manera." (Lucas 13:5, RVA)
Nustra necesidad más grande es de arrepentimiento, es de quebrantamiento, es de convicción de pecado. Hace un tiempo leí en un boletín de Ricardo Foster un comentario que hizo sobre el concepto de la compunción, un profundo sentido de dolor por haber cometido pecado. Citó el texto de Hechos 2:37 que describe la respuesta de la gente al concluir Pedro el sermón en el día de Pentecostés. Al oir esto, se compungieron de corazón y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: -- Hermanos, ¿qué haremos? (RVA)
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