La pared derribada

 La pared derribada


Introducción: En estos días los medio de comunicación se han dedicado mucha atención al décimo aniversario de la caída del Muro de Berlín. Pocos hechos en la historia han señalado con tanta claridad las brechas entre los hombres que este muro que separaba los habitantes de un país, de ciudades, y aun los miembros de familias.

Referirse brevemente al hecho.

En el primer siglo había un muro que también señalaba la división entre dos grandes grupos de la sociedad. Era el muro que separaba el atrio exterior del atrio interior del templo en Jerusalén. El atrio exterior era la única parte del templo donde un gentil podía estar. El atrio interior estaba reservado para judíos. En la entrada del atrio interior había advertencias en diferentes idiomas indicando que el castigo para cualquier no judía que entraba al atrio interior era la muerte. En 1871 una de estas advertencias grabada en piedra fue descubierta en las ruinas del templo en Jerusalén. Presumiblemente estaba allí desde la destrucción del templo en el año 70 d. de J.C.

En su carta a los Efesios Pablo menciona la “pared intermedia de separación” entre judíos y gentiles. Algunos de los estudiosos creen que es una alusión a aquella pared.

Hemos estado pensando en el tema de la reconciliación durante el mes de noviembre. Es uno de los grandes temas de la Biblia. Quizás ningún pasaje desarrolla el tema mejor que Efesios 2:11-22. Para algunas personas el tema de la reconciliación o la paz es el tema de Efesios. Markus Barth escribió un estudio de la epístola con el título “La pared derribada”.


Leamos el pasaje. 


El pasaje claramente habla de la reconciliación en dos dimensiones: entre Dios y el hombre y entre los hombres, o sea, la dimensión vertical y la dimensión horizontal.


I. Paz con Dios.


A. La necesidad de la reconciliación

Pocos pasajes presentan tan gráficamente la desperación y la desolación del hombre.

1. 2:12: En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.

Habla de lo que el hombre no tiene cuando no es creyente.

Sin Cristo.

Sin ciudadanía.

Sin promesas.

Sin esperanza.

Sin Dios. 

2. 2:13: Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.

Distantes de Dios.

3. 2:15- 16:

En cada uno de estos versículos aparece la palabra enemistades. La relación con Dios es una relación de tensión. Estamos bajo su ira porque somos transgresores de su ley.

B. El hecho de la reconciliación.

1. 2:13: Hemos sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.

2. 2:16: Ha logrado la reconciliación con Dios y ha matado las enemistades.

3. 2:17: Paz proclamado para todos. Mensaje de los ángeles.

4. 2:18: Aceso libre a la presencia del Padre.

5. 2:19: No somos ni turistas de paso ni extranjeros residentes, sino ciudadanos con todos los derenchos.

6. 2:19: Somos miembros de la misma familia de Dios.

II. Paz con el prójimo

A. La realidad de los muros

B. La destrucción de los muros

1. 2:14: Derribó el muro y hizo de los dos uno solo.

2. 2:16: Reconcilió a los dos en un cuerpo.

No hay reconciliación solitaris. Dios no nos reconcilió en forma aislada.

3. 2:16: Destruyó la enemistad.

4. 2:17: Anuncio de paz para los que están de ambos lados de la  pared.

5. 2:18: Todos tenemos acceso a Dios. 

No puede acercarme a Dios y al mismo tiempo levantar una barrera entre mi y aquel otro a quien Dios ha acercado.

6. 1:19: Conciudadanos y miembros juntos de la familia de Dios.

7. 1:20-21: Juntos llegamos a ser santuario de Dios.

III. Paz por medio de Cristo.

El mismo es nuestra paz.

Il. Peace Child


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