ROMANOS 14 G. La libertad cristiana y el amor cristiano (14:1-15:13)Parte XI
19 Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación. “Así que” es la traducción de dos partículas lógicas griegas de transición que introducen con énfasis la exhortación que Pablo hace ahora. A la luz de todo lo expuesto en los versículos anteriores, los romanos deben proceder de la manera que se describe en los versículos 19 y 20.
En lugar del subjuntivo, “sigamos”, algunos manuscritos tienen el indicativo, “seguimos” y la evidencia de los manuscritos está muy dividida; sin embargo, en el contexto el subjuntivo es más lógico que el indicativo, sobre todo tomando en cuenta la prohibición del versículo 20. La traducción “sigamos” responde al sentido básico del verbo, pero puede ser una traducción algo pasiva aquí. Otras versiones traducen “procuremos” (BLA, BJ), “busquemos” (LPD), “esforcémonos por promover” (NVI). Efectivamente implica esfuerzo.
La oración “lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación” es literalmente “las cosas de la paz y las cosas de la edificación mutua”, vale decir, lo que es propio de la paz y la edificación mutua, lo que las favorece. Para hacer más explícito este sentido, los traductores de RVA han suplido el verbo “contribuir”; BJ tiene “lo que fomente la paz y la mutua edificación” y NVI, “todo lo que conduzca a la paz y la mutua edificación”.
Es claro que la palabra “paz” aquí en contraste con el sentido en el versículo 17 se refiere específicamente a la paz en las relaciones con los hermanos (“la armonía en la iglesia”, BAD). El término “edificación” aprovecha la figura de la construcción tan comúnmente usado en el Nuevo Testamento para referirse al desarrollo de la iglesia para designar el crecimiento espiritual de creyentes. En la determinación de su conducta, el creyente debe guiarse por dos principios fundamentales: la armonía y la edificación.
20b No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. Pablo vuelve a usar la segunda persona del singular como en el versículo 15 lo que hace que la apelación sea más directa. En el griego el versículo empieza con “No por causa de la comida”; esto da a la frase un énfasis especial y subraya el valor tan secundario por el cual se está poniendo en peligro la obra de Dios (BAD: “por un trozo de carne”).
Cranfield señala que el verbo “destruir” se refiere a la acción naturalmente opuesta a la que es representada por la palabra “edificación” al final del versículo anterior y cita ejemplos del contraste (Mat.26:61; 27:40; 2 Cor. 5:1; Gál. 2:18). En lugar de edificar, el fuerte esta en peligro de derribar. Morris señala que la expresión “la obra de Dios” aparece una sola vez más en el Nuevo Testamento, en Juan 6:29 en las palabras de Jesús: “Esta es la obra de Dios: que creáis en aquel que él ha enviado”. Mucho más frecuente es el uso del término en plural, “las obras de Dios”.
No es claro a que se refiere la frase “la obra de Dios”. Se ha sugerido que se refiere a:
(1) la iglesia;
(2) la cruz de Cristo (en base a 15b);
(3) lo que Dios está haciendo en la vida del hermano débil. En el contexto la última interpretación parece la más lógica.

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